Escuela de Padres

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Anteriormente, hemos mencionado que la Educación Vial  no se circunscribe a la acción de una persona u organismo. No obstante,  la Escuela, como institución social por excelencia y por su acción multiplicadora, es quien ocupa un lugar privilegiado en cuanto a la posibilidad de asumir como propia la misión de promover  los contenidos de la educación vial y la prevención de los accidentes de circulación,  compatibilizando las pautas técnicas de la problemática vial con los recursos pedagógicos para poder proyectar en el trabajo áulico la propuesta.

Las experiencias internacionales más exitosas  en cuanto a la modificación de conductas y comportamientos han sido aquellas que sumaron al sistema educativo como un actor destacado dentro del proceso de cambio.

Abordar la prevención de accidentes en la escuela, implica aprovechar la riqueza de oportunidades que la institución educativa posee para el desarrollo de actitudes y hábitos que le permitan al alumno y alumna formarse integralmente.

No se pretende con esto generar una imposición y sobrecarga para la escuela y la tarea docente, sino ayudar a la optimización de las propuestas que la escuela ya desarrolla.

Es importante destacar la necesidad de la transversalidad en el abordaje de la educación vial en la escuela, recordando que los contenidos transversales son aquellos que recogen demandas y problemáticas sociales, comunitarias, y/o laborales relacionadas con temas, procedimientos y/o actitudes de interés general.

Los contenidos son transversales en cuanto: atienden a las demandas sociales, a exigencias del medio y del entorno que impactan sobre hechos puntuales y exigen a la institución su abordaje; atraviesan los contenidos escolares de las distintas áreas; atraviesan los distintos años, ciclos y niveles de la escolaridad; atraviesan el proyecto institucional.

Consideramos que la educación vial cumple con estos requisitos en cuanto recoge una problemática de alto impacto para la sociedad y reúne contenidos que se refieren fundamentalmente a valores y actitudes que atraviesan la propuesta curricular.

 

LOS CONTENIDOS

La propuesta, como ya hemos mencionado, es la formación del ciudadano  que transita por la vía pública,  adaptando la tarea a las diferentes  edades de los destinatarios.

Pensando en la necesidad de favorecer desde la escuela la construcción de aprendizajes significativos, la propuesta debería orientarse al trabajo con contenidos que sean funcionales para los alumnos, es decir, que puedan ser utilizados de manera efectiva.

La educación vial debería contemplar al menos tres aspectos: la formación del peatón, la formación del pasajero transportado y la formación del conductor del vehículo, tres prácticas diferentes que  demandan conocimientos y habilidades específicas.

A continuación presentamos una síntesis de los contenidos que  recomendamos trabajar  con los niños de escolaridad  primaria, cada docente deberá adecuar los mismos en función de la edad de sus alumnos y contexto en el que desarrolle sus actividades. Además, deberá haber

transitado previamente un proceso personal de formación en este tema para poder trabajar los contenidos de manera rigurosa.

Ejes Temáticos

1. Los usuarios de la Vía Pública | Diversidad de usuarios. El respeto por los demás. Espacios de circulación exclusivos para vehículos y para peatones.

2. Pasajeros | Conductas responsables de parte de los pasajeros de vehículos particulares y públicos. Medios de transportes de uso habitual en el barrio y/o la ciudad.

3. Peatones | Su comportamiento en la ciudad. Derechos y obligaciones. Relaciones con otros usuarios de la vía pública.

4. Conductores de bicicleta | señales y normas a respetar. Condiciones para la circulación. Maniobras de un ciclista. La prioridad de paso. Señales a respetar.

5. Los colores de la seguridad

6. Los lenguajes del tránsito

7. Factores de Riesgo en el Tránsito | Velocidad, alcohol, cansancio, móviles.

Para comprender mejor el enfoque y alcance del término “educación vial”, citamos a continuación, una definición desarrollada por el Dr. Horacio Botta Bernaus, especialista en el tema.

“Educación Vial: proceso educativo integral y permanente por el cual una persona se capacita para el uso adecuado, responsable y solidario de la vía pública.”

A continuación analizaremos los diferentes componentes de esta definición:

“PROCESO EDUCATIVO: por oposición a actividades  aisladas y  poco planificadas.

DE CARÁCTER INTEGRAL Y PERMANENTE: La educación vial no puede limitarse a la enseñanza de normas o señales de tránsito, sino que debe propiciar la incorporación de otros principios de la vida en sociedad tales como la solidaridad, el respeto por el otro, la convivencia armónica, la vida como valor supremo, etc. El carácter de permanente es el que exige que la planificación, instrumentación y valoración garanticen la continuidad de las enseñanzas.

QUE CAPACITE PARA EL USO ADECUADO: Todos los integrantes de la comunidad son usuarios de la vía pública, es decir, utilizan la calle y veredas para desplazarse de un lugar a otro. Por ello, la educación vial debe considerar a todos los roles que se pueden adoptar al transitar, tales como peatón, pasajero, ciclista o conductor de automóviles.

RESPONSABLE Y SOLIDARIO DE LA VÍA PÚBLICA: El tránsito  siempre presupone dos principios rectores: el de responsabilidad por el cual todo usuario conoce sus obligaciones y las respeta; y el de confianza,  que presupone que todo usuario espera y confía en que los demás también conocen sus obligaciones y actúan en consecuencia.

La Educación Vial  deberá orientarse a la creación de hábitos y actitudes positivas, tendientes a la seguridad del ciudadano en tanto usuario de la vía pública.”

La accidentalidad vial suele estar asociada a dos ideas que es necesario desterrar:

1. Se  concibe el accidente de tránsito como un hecho inevitable, provocado por la fatalidad, lo cual genera un sentimiento de resignación e impotencia frente a las causas reales de los mismos. Los accidentes tienen causas específicas que les dan origen. En un altísimo porcentaje, obedecen a errores humanos, sólo en menor proporción intervienen cuestiones mecánicas (propias del vehículo) o de la vía.

2. Se suele asociar la Prevención de Accidentes a cuestiones técnicas cuyo manejo y responsabilidad está en manos del Estado, o de especialistas que poseen las herramientas necesarias, desde su  formación específica, para brindar las soluciones apropiadas. Esto es cierto sólo en parte, debemos ser conscientes de que la Prevención de Accidentes es un tema que pertenece a todos, independientemente de la actividad que desarrollemos o el rol que desempeñemos.

La Organización Mundial de la Salud estima que anualmente mueren en el mundo 1552000 personas (más de 3400 por día) como consecuencia de accidentes de tránsito.

Nuestro país ostenta uno de los índices más altos del mundo en cantidad de víctimas por esa causa. Según el Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), en el 2005 se registraron en Argentina 10.351 muertos, más del doble de las cifras de España, país que presenta una población de 40,8 millones de habitantes.

Los datos estadísticos y las proyecciones realizadas para los próximos años revelan la importancia de este flagelo y el incremento de la cantidad de accidentes si no se  concibe  la Educación Vial como un eje esencial en la formación, tanto de niños como de adultos.

La prevención de accidentes de tránsito requiere de acciones concretas, planificadas, sistematizadas e integrales. Brindar los conocimientos necesarios para que la comunidad adopte conductas adecuadas en la circulación, como peatones, pasajeros o conductores, implica educar para la vida, para una mejor calidad de vida.

Es fundamental crear en el niño desde los primeros años de escolaridad, actitudes de respeto y responsabilidad ciudadana, brindar conocimientos sobre las normas de circulación y tender, en forma gradual, a la formación de un criterio moral autónomo, orientado a comprender y asumir el valor de la norma como garantía de seguridad.

Tenga en su domicilio un botiquín con los elementos necesarios (antisépticos, elementos de curación, instrumental) para primeros auxilios. Mantenga fuera del alcance de los niños.

Coloque en lugar visible los números de emergencia de su localidad: policía, bomberos, emergencias médicas.

Mantenga la higiene durante la manipulación de los alimentos. Lávese las manos antes de preparar o ingerir cualquier comida y traslade ese hábito a los niños.

Nunca deje a los niños solos. Supervise sus juegos en todo momento. No confíe en que el niño es incapaz de hacer algo.

No haga lo contrario a lo que pretende transmitir. El niño imita lo que ve.

Las causas más importantes de golpes y atrapamientos por objetos móviles son:

  • Existencia de objetos con elementos cortantes o que puedan golpear al descubierto (ventiladores sin rejilla, ascensores sin doble puerta, etc.).
  • Puertas de vidrio de una sola pieza sin señales que adviertan de su presencia.

PARA PREVENIR LOS GOLPES Y ATRAPAMIENTOS  TENER EN CUENTA LO SIGUIENTE:

  • Vigile y cubra en lo posible mediante protección (rejillas) aquellas partes móviles de los equipos o artefactos que puedan golpear o cortar. Aléjelos de los niños.
  • Cuando existan niños cerca de las puertas, ventanas, balcones, vigile que sus manos no se encuentren en las juntas o ejes de cierre.
  • Explique a los niños la prohibición de usar los ascensores cuando no vayan acompañados de adultos.
  • Sitúe a los niños en el fondo del ascensor cuando éste carezca de doble puerta.
  • Procure que todos los muebles y objetos de decoración del hogar tengan cantos redondeados, nunca aristas vivas.
  • Si existen puertas de vidrio de una sola pieza, utilice algún sistema de señalización para que se advierta su presencia.
  • Ilumine adecuadamente las zonas de circulación (pasillos, recibidores), así como las de trabajo (cocina, lavadero, garaje, etc.).
  • Seleccione las herramientas adecuadas para cada tipo de trabajo. Evite que los niños jueguen con ellas. Guárdelas en cajas apropiadas.

La asfixia, fallo de la respiración pulmonar, se explica por la falta de oxígeno en el aire o por la imposibilidad de que éste llegue a los pulmones.

CAUSAS PRINCIPALES QUE PRODUCEN LA ASFIXIA

  • Falta de oxígeno en los baños debido a la presencia de estufas y calentadores.
  • Introducción por boca y nariz de objetos de diámetro superior al de las vías respiratorias (botones, bolitas, alfileres, ruedas de coches pequeñas, etc.).
  • Taponamiento externo de las vías respiratorias por el vestido o la ropa de cuna.
  • Sofocación por otro cuerpo humano (adulto) durante el sueño.
  • Utilización de bolsas de plástico como capuchas o caretas de juego.
  • Bañeras, cubos y otros recipientes llenos de agua.

PARA PREVENIR ASFIXIAS TENER EN CUENTA LO SIGUIENTE:

  • No instale calentadores ni estufas de gas en el interior de los baños ni en las habitaciones.
  • Evite que los niños de corta edad jueguen y manipulen objetos pequeños o aquellos que puedan desmontarse en piezas pequeñas o no sean los recomendados para su edad.
  • Utilice ropa de cama que imposibilite el estrangulamiento.
  • Descarte las  cunas con barrotes demasiado distanciados.
  • No deje recipientes con agua cerca de los niños, sobre todo antes del año y medio.
  • Enseñanza precoz a la natación.
  • Impida el acceso a  piscinas, estanques, pozos, lavaderos y otros cursos de agua mediante vallado.
  • Provoque el eructo de los lactantes después de las comidas y antes de recostarlos para dormir.
  • Evite que los niños jueguen con bolsas de plástico.
  • No deben dormir en la misma cama adultos y lactantes.

SEGURIDAD EN EL AGUA

La seguridad en el agua es importante a cualquier edad pero si usted tiene bebés o niños pequeños en su casa, es crucial. Los niños pueden ahogarse muy rápido y con escaso nivel de agua, así que las bañeras, las piscinas, e incluso los baldes con agua o lavaderos pueden resultar peligrosos.

Los baños

  • Nunca deje a un niño solo en el baño. Si usted tiene que responder el teléfono o a la puerta, no confíe en que otro niño cuide del bebé o infante, envuelva a su bebé en una toalla y llévelo consigo.
  • Nunca deje a un niño cerca de un balde lleno de agua u otro líquido.
  • Mantenga la puerta del baño cerrada en todo momento.

Las piletas

  • Las normas IRAM de seguridad para los natatorios prevén que el acceso a la piscina y en especial el de los niños pequeños, esté restringido mediante el uso de un cerco perimetral de medidas, ubicación  y construcción adecuada, para impedir también que los niños más grandes se trepen sobre él, o que abran fácilmente su portón, o que lo traspasen de algún modo sin ser advertidos.
  • Considere la posibilidad de instalar una alarma de piscina.
  • Remueva todos los juguetes del área de la piscina una vez que los niños hayan terminado de nadar para prevenir que intenten recuperarlos cuando no estén bajo su supervisión.
  • Dispositivos inflables como los salvavidas, flotadores, botes, y tubos flotadores pueden proporcionar una falsa sensación de seguridad y pueden no ser efectivos a la hora de proteger a un niño. Nunca utilice estos objetos como sustitutos de la supervisión.
  • Cuando utilice piscinas desarmables, vacíelas completamente luego de que hayan sido utilizadas.

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