Escuela de Padres

Para hablar bien, es necesario escribir correctamente, y esto se consigue con mucha lectura y mucha práctica sobre el papel. Cuando alguien comete faltas de ortografía la recomendación general es ‘leer más’, pero esto también puede suplirse con el dictado. 

Los dictados son una de las actividades de lenguaje más tradicionales en cuestión de docencia, y consiste en que el alumno escucha al profesor relatar un texto que tiene que reproducir escribiéndolo con exactitud. Estos ejercicios mejoran la capacidad auditiva de los niños, su atención y concentración y también ayudan a que la escritura y la ortografía tengan mejor calidad. 

Los beneficios de los dictados para niños 

1. Mejora la atención: Para que un dictado acabe de forma satisfactoria no sólo es necesario que todas las palabras y las frases estén escritas con corrección y coherencia, sino que es fundamental que el niño esté atento todo el tiempo. Cuando el docente o el padre en cuestión relate las palabras o frases y los niños vayan escribiéndolas, tendrán que estar todo el tiempo pendientes de cómo se escribe lo que la persona que dictapronuncia, lo que mejorará su capacidad de atender en todo momento a explicaciones u otro tipo de ejercicios académicos. 

2. La concentración aumenta: Al hilo de la atención, la concentración del niño también aumenta cuando se está haciendo un dictado. No sólo tienen que estar pendientes de lo que el profesor o el padre está efectivamente dictando en ese momento, sino que tienen que poner todo de su parte para poder centrarse y saber cómo se escriben las palabras que le están diciendo. 

3. Mejora la ortografía: Cuando una palabra o frase se escribe varias veces, los errores van disminuyendo. Hacer ejercicios contribuye a que las faltas de ortografía vayan siendo cada vez menores. Cuando una palabra se ha escrito de forma incorrecta y poco después se corrige, cuando vuelva a aparecer de nuevo en el mismo texto o en otro dictado, el niño podrá detectar su error y no volver a cometerlo. Además, conforme vayan escribiendo palabras que se expresen igual pero se escriban diferente: a ver y haber, vaya y valla, etc; los niños tendrán que hacer un mayor esfuerzo para saber cómo escribirlas bien. 

4. Ayudan a mejorar el lenguaje: Como la ortografía, el lenguaje también se enriquece a través de los dictados. Cuando los niños están frente a descripciones orales, además de tratar de escribir de forma correcta la palabra o la frase en cuestión, también mejorarán su capacidad de escritura y de comunicación. De esta manera, el lenguaje será más completo conforme vayan haciendo dictados porque aprenderán a decir y a escribir nuevas palabras y expresiones diferentes. 

5. Mayor capacidad activa: Un dictado es también bueno para los niños porque lleva un buen ritmo. Esto quiere decir que aunque la exposición oral sea pausada, y no vaya demasiado rápido, sí es cierto que no se para, y los niños deben estar acostumbrados a mantener su atención todo el tiempo que dure la actividad. 

6. Ayudan a la autocorrección: Cuando las palabras se repiten y aparecen combinaciones con g y j, b y v o algunas palabras que lleven h, los niños suelen tener dudas en cuanto a la ortografía. Aunque al principio se cometan errores y probablemente vuelvan a producirse durante las primeras veces, a fuerza de ver las mismas palabras o similares que se escriban igual, los niños sabrán cada vez más cómo autocorregirse. De este modo, conseguirán mejorar en ortografía antes de poner una falta, o sabrán detectar el error después de terminar el dictado. 

7. Mejoran la comprensión auditiva: Otro de los aspectos más positivos del dictado es la mejora considerable de la comprensión auditiva. Además de la comprensión lectora, los niños deben desarrollar su capacidad de audición para entender y comprender lo que están escuchando. Saber plasmar en un papel lo que se está escuchando con exactitud y sin cometer faltas de ortografía es el éxito del dictado, que además hace un gran favor a la capacidad auditiva de los niños, que descifrarán el discurso pausado del docente y lo pondrán por escrito. 

Marta Marciel

Actualmente es objeto de estudio la inclusión en el calendario infantil de algunas vacunas:

  • La vacuna frente al virus varicela-zóster se incluye en los calendarios para su administración a los preadoslescentes que no hayan pasado la enfermedad ni hayan sido vacunados previamente. Se discute la oportunidad de vacunar en edades más tempranas (el segundo año de vida) y la necesidad de una dosis de refuerzo.
  • La conjugada contra el neumococo está incluida únicamente en el calendario de la Comunidad de Madrid a los 2, 4, 6 y 18 meses. En el resto de España se administra sólo a grupos de riesgo.
  • La de la gastroenteritis por rotavirus y la del papilomavirus, causante del cáncer de cuello uterino, son las dos últimas que han salido al mercado y también se debate su inclusión entre las vacunaciones sistemáticas de la infancia.
  • También se sigue evaluando la conveniencia o no de la vacunación sistemática de la hepatitis A.
  1. DTP:
    • o La difteria es una grave enfermedad causada por Corynebacterium diphteriae que se transmite por las secreciones respiratorias y produce inflamación de garganta y nariz, que causan dificultad para respirar y en un 10% de los casos la muerte. Además puede ocasionar parálisis del sistema nervioso y graves complicaciones cardíacas.
      Desde 1986 no se ha declarado ningún caso en España, pero en 1990 hubo una epidemia en la antigua Unión Soviética y, a raíz de la caída del “Telón de Acero”, han empezado a verse de nuevo casos en la Europa Occidental. La eficacia clínica de la vacuna se estima en un 97%.
    • o El tétanos lo produce el Clostridium tetani y se contrae a través de las heridas en la piel. Provoca espasmos musculares dolorosos que llegan a impedir la respiración cuando afectan a la musculatura del tórax y también convulsiones. Suele ser mortal.
      En nuestro país se dan alrededor de 50 casos al año, generalmente en adultos mal vacunados. La eficacia vacunal es del 100%, pero deben administrarse dosis de recuerdo cada 10 años.
    • o La tos ferina la provoca la Bordetella pertussis, se contagia por secreciones respiratorias y causa una infección respiratoria con accesos de tos característicos y dificultad para respirar y para alimentarse. En lactantes, el 10% de los casos se complica con neumonía, el 2% presenta convulsiones y el 0,4% encefalitis. También puede llegar a ser mortal, especialmente en los más pequeños.
      En España se dan unos mil casos por año, de los que más de la mitad se producen en niños.
      La vacuna de la tos ferina tiene una eficacia clínica de alrededor del 70-90% durante 2 a 5 años y no se prolonga más allá de los 12 años.
    • o Las vacunas de estas tres enfermedades suelen administrarse juntas y se presentan también en combinación con las de polio y Haemophillus, con o sin hepatitis B (penta y hexavalentes). Son necesarias varias dosis para que la protección sea efica Actualmente ya no se utiliza la DTPe (con células de Bordetella enteras) y se usa exclusivamente la DTPa (acelular), que es igualmente eficaz pero menos reactógena (produce menos efectos secundarios). Ésta última es la que se ha usado siempre en mayores de 3 años, pues con la edad aumentan las reacciones adversas, aunque también se recomienda desde los 2 meses de edad. Está indicada en todos los niños menores de 7 años sin trastornos neurológicos previos. En los mayores de 7 años se puede vacunar de tétanos y difteria, pero utilizando dosis menores de esta última; es la vacuna dT. Se investiga el uso de una vacuna dTpa, con menor carga antigénica de Bordetella acelular, para inmunizar a niños mayores y adultos.
  2. Sarampión-Rubéola-Paperas (Triple vírica)
    • o Estas enfermedades las causan tres virus que se contagian por vía respiratoria (desde antes que aparezca la erupción cutánea característica, en el caso de las dos primeras). Su incidencia ha disminuido drásticamente en España desde que se aplica la vacunación sistemática, aunque aún siguen declarándose casos todos los años. La eficacia global de la vacuna es del 98%, alcanzándose prácticamente el 100% tras la segunda dosis.
    • o El sarampión es una enfermedad caracterizada por una erupción cutánea, fiebre, conjuntivitis y bronquitis, especialmente grave en niños pequeños y adultos. Puede complicarse con otitis y neumonía y, en uno de cada 1.000 niños, puede provocar encefalitis. También en raras ocasiones puede comportarse como una enfermedad por virus lento y causar muchos años después una grave enfermedad del sistema nervioso central llamada panencefalitis esclerosante subaguda. En países menos desarrollados que el nuestro, es causa de gran mortalidad (un millón de fallecimientos al año en todo el mundo).
    • o La rubéola cursa como una especie de sarampión leve en la infancia, muy llevadero. El problema de esta infección radica en que cuando se da durante el embarazo, provoca gravísimas malformaciones fetales como sordera, cardiopatías, retraso mental y cataratas. También puede dar lugar a abortos.
    • o Las paperas o parotiditis epidémica suele ser leve en la infancia y se caracteriza por la inflamación de las glándulas salivares parótidas que tenemos a ambos lados de la cara, de ahí su nombre. Sin embargo, también puede causar meningitis vírica y sordera. En adolescentes y adultos se pueden inflamar los testículos y ser causa de esterilidad permanente. Además, en ocasiones se afectan otras glándulas como el páncreas, provocando dolor abdominal intenso.
    • o La primovacunación se hace con una sola dosis subcutánea y se añade después otra dosis para completar la cobertura, dado que con la primera, en algunos niños, no se consigue una adecuada respuesta inmunológica.
    • o En España el grupo de mayor riesgo de enfermar es el de los adultos jóvenes, que ni pasaron la enfermedad de niños ni en su día fueron vacunados.
  • Haemophilus influenzae tipo b
    • o Se trata de una bacteria que se contagia por las secreciones respiratorias provocando desde faringitis, otitis y sinusitis hasta infecciones de huesos y articulaciones, neumonías, epiglotitis (infección grave con obstrucción de la entrada de la laringe), sepsis (infección generalizada) y meningitis que pueden causar la muerte o secuelas graves como discapacidad psíquica o, sobre todo, sordera. La vacuna no protege de aquellas infecciones leves (otitis, sinusitis, etc.) pero sí de estas graves. Su virulencia se la da una cápsula de polisacáridos, uno de los cuáles se utiliza para preparar la vacuna, uniéndolo a una proteína de otra bacteria para que resulte más inmunógena. Por eso se llama conjugada. Está indicada para todos los niños de 2 meses a 5 años, que son el grupo de mayor riesgo. En lactantes, con 4 dosis se consigue un efecto protector de prácticamente el 100%, aunque parece que puede ser suficiente con menos dosis. Aunque las infecciones invasivas por Haemphilus no son muy frecuentes en nuestro medio, el uso de esta vacuna se justifica por la gravedad de la enfermedad que puede provocar.
  1. Hepatitis B
    • o El virus de la hepatitis B se transmite a través de la sangre o por contacto sexual y también de la embarazada a su hijo y dentro del ambiente intrafamiliar. Provoca una enfermedad del hígado que puede cronificarse y durar toda la vida. La hepatitis B neonatal se hace crónica en un 90% de los que la padecen. También es necesario estar infectado por este virus para poder padecer otro tipo de hepatitis, como la D. Causa dos millones de muertes al año en el mundo y se estima que más de 350 millones de personas están infectadas (5% de la población mundial). En España, lo más frecuente es que se contraiga la enfermedad en la adolescencia o juventud. Más de la tercera parte de los enfermos desconoce cómo se contagió, puesto que muchos infectados permanecen asintomáticos durante años sin saberlo. El período de incubación puede durar de 30 a 180 días. En nuestro medio es menos frecuente en niños, aunque se dan casos en los que no hubo ningún factor de riesgo y en los que ni siquiera se conoce un contacto intrafamiliar. La vacuna precisa de tres dosis en todas las edades y las personas sanas no necesitan revacunaciones ni controles analíticos posteriores (serología). Su eficacia es del 90% en adultos, 95% en niños y cerca del 100% en neonatos si se combina con inmunoterapia pasiva (gammaglobulina específica), indicada en los recién nacidos de madres infectadas por el virus.
  2. Poliomielitis
    • o La poliomielitis la causa un virus y produce una parálisis fláccida permanente, que afecta sobre todo a las piernas, pero que incluso puede llegar a provocar la muerte. En España no se conoce ningún caso de polio por virus salvaje desde que en 1989 se declararon los 2 últimos casos. La OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró el 21 de junio de 2002 la interrupción de la circulación de virus salvaje de la polio en Europa y, por tanto, se considera erradicado en nuestro med Se tiene la esperanza de su pronta erradicación en todo el mundo. Como último paso, desde el año 2004, se ha substituido el uso de la vacuna oral con virus vivos por la intramuscular de virus inactivados (muertos) dado que, aunque es muy escasa, existe la posibilidad, con la oral, de poliomielitis por el virus vacunal. La inmunogenicidad de la vacuna oral es del 95% (“prende” en 95 de cada 100 vacunados) y la de la intramuscular del 90%. La oral también proporcionaba una inmunidad local intestinal con lo que se lograba una eficacia vacunal de más del 97%, además de extender el efecto vacunal en la comunidad, ya que los vacunados eliminan durante algún tiempo el virus de la vacuna por las heces. Con el cambio de vacuna oral a intramuscular, renunciamos a parte de la eficacia vacunal a cambio de la seguridad de que no puedan darse casos de enfermedad poliomielítica vacunal que, aunque extremadamente rara, puede producir la vacuna de virus vivos.
  3. Meningococo C
    • o La bacteria Neisseria meningitidis tiene 10 familias o serotipos (entre ellos el C) y causa fundamentalmente sepsis y meningitis. Al igual que el haemophilus, su capacidad para penetrar en el organismo (invasividad) se la proporciona una cápsula polisacárida y la vacuna se fabrica con elementos de ésta, conjugados con proteínas de otras bacterias para que sea más eficaz. Hay otras vacunas frente al meningococo C, A, Y y W135 que al no ser conjugadas son menos eficaces y no sirven para su inclusión en un calendario. Actualmente se investiga en la fabricación de una vacuna conjugada frente al meningococo B, que también causa un gran número de meningitis, y en la de otra que pudiera ser eficaz frente a todos los serotipos. Dependiendo de la edad son necesarias una o más dosis (menos dosis, cuanto mayor sea quien la recibe). Es muy eficaz y no presenta efectos secundarios importantes.
  • Varicela
  • La varicela es una enfermedad contagiosa producida por el virus varicela-zóster, de la familia de los herpesvirus, exclusivamente humano. En su primer contacto la infección se manifiesta como varicela y el virus puede quedar después latente durante muchos años sin dar síntomas. Más adelante puede reactivarse y en tal caso se manifestará como herpes zóster. Aunque la varicela es generalmente una enfermedad benigna, a veces aparecen complicaciones, especialmente en adolescentes, adultos y personas con las defensas bajas: infecciones de la piel y del tejido subcutáneo, neumonía causada por el propio virus de la varicela o por bacterias, complicaciones neurológicas como ataxia cerebelosa y encefalitis. Cuando la varicela se contrae en los dos primeros trimestres de la gestación puede causar alteraciones neurológicas, cicatrices en la piel y alteraciones oculares y esqueléticas en el feto. Si la varicela aparece entre 5 días antes y 2 días después del parto, el recién nacido puede sufrir una varicela neonatal grave.

Las vacunas son productos biológicos obtenidos a partir de gérmenes que pueden producir enfermedades (bacterias o virus). Están compuestas por esos mismos gérmenes vivos pero atenuados (debilitados), muertos o por algunas partes de ellos. Además pueden contener otros componentes químicos o biológicos que faciliten su conservación o aumenten su eficacia. En niños sanos no producen enfermedad, sino que estimulan sus defensas naturales para protegerles de la infección.

Algunos pocos padres no llevan a vacunar a sus hijos. Esto puede ser por falta de información o por informaciones equivocadas sobre la gravedad de las enfermedades que se pretenden prevenir, sobre la eficacia de las vacunas o por miedo a los efectos secundarios de las vacunas, por objeciones de tipo cultural-ideológico, o bien por dejadez o abandono.

Sin embargo, en España, el 95% de los niños se vacunan correctamente, lo que sirve para protegerles eficazmente frente a muchas enfermedades contagiosas potencialmente graves o incluso mortales y proteger también en parte a quienes conviven con ellos y no están vacunados.

La vacunación, por tanto, aporta beneficios individuales y también sociales.

Las vacunas incluidas en el calendario oficial de cada comunidad autónoma o en las campañas que eventualmente se realicen, son gratuitas para todos, independientemente de que se tenga derecho a cobertura por la Seguridad Social o no.

Si preguntásemos a nuestros padres y abuelos, todos se acordarían de la viruela y muchos de nosotros tendremos la marca que la vacuna nos dejó en la piel. Hoy en día, esta enfermedad no existe gracias a las vacunas y ya no es preciso seguir vacunándose frente a ella.

Hace ya más de un siglo que se empezó a vacunar y desde hace más de 60 años se hace de forma sistemática. Desde entonces se han conocido efectos secundarios y reacciones adversas de las vacunas, de los que hablaremos más adelante, cuya importancia es mucho menor comparada con los graves daños que hubieran causado las enfermedades que con ellas se han prevenido.

Dependiendo del tipo de vacuna y de la edad de quien la recibe, puede ser necesaria la administración de varias dosis en intervalos de tiempo determinados para conseguir una eficacia completa

El cólico es una patología muy frecuente, afecta a uno de cada cinco niños y puede darse a partir de las 3 semanas de edad, haciéndose más habitual a partir de las 6 semanas para desaparecer a partir de los 3 meses. Puede manifestarse con lloros, y puede darse a cualquier hora del día o la noche, aunque es más común por la tarde. A veces resulta difícil saber qué causa el llanto y cómo consolar a tu hijo. Aunque sepas que se recuperará con el tiempo, ésta puede ser una de las experiencias más difíciles para los nuevos padres.

¿Qué causa el cólico? A lo largo de los años, se ha investigado mucho para determinar las causas de los cólicos intestinales en los niños. El nombre “cólico” fue dado hace muchos años cuando se creía que el llanto de los niños era causado por problemas intestinales, ya que los síntomas pueden comprender abdomen distendido, posición de las piernas en alto y gases. Pero recientes investigaciones demuestran que menos del 10% de los niños con llanto excesivo tienen problemas intestinales u otras patologías.

Los expertos normalmente entienden que el llanto forma parte del desarrollo normal del sistema neurológico de los niños en los primeros meses de vida. Durante los 3 primeros meses, el cuerpo y el sistema nervioso de los niños atraviesan grandes cambios. Doblan su peso corporal y dan un estirón increíble, como no sucede en otra etapa de su vida. Además, desarrollan lazos afectivos con quienes los cuidan, empiezan a vocalizar, hacen gorgoritos para comunicarse, empiezan a intentar coger objetos y aprenden a permanecer despiertos durante el día y dormir por la noche. Adaptarse a todos estos cambios puede ser difícil para el sistema neurológico de los bebés.

El llanto es la primera forma de comunicación de sus sentimientos y necesidades. Muchos bebés lloran un total de una a dos horas durante el día. Los niños que padecen cólicos lloran durante periodos más largos y más intensamente debido a que son más sensibles y reaccionan en mayor medida ante los cambios que experimenta su cuerpo y su entorno.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé? Cada bebé es distinto., Lo que provoca episodios de cólico en un bebé no necesariamente los provoque en otro y de igual modo, lo que calma a uno puede no funcionar para otro. El reto para los padres es observar e intentar determinar qué es lo que le ayuda a superar estos episodios y qué no. Aquí hay algunos pasos los padres pueden probar:

Escribe un diario semanal para documentar los periodos de tiempo en que tu bebé se queja y llora. Anota qué situaciones le causan angustia y qué cosas pueden calmarlo.

Habla con el pediatra sobre el cólico. El doctor escuchará la historia, examinará al bebé para determinar si puede estar sufriendo algún problema médico que cause el llanto. Aunque los cólicos raramente están causados por problemas médicos, sí pueden darse si tu hijo tiene vómitos persistentes, diarrea, problemas en el crecimiento o cólicos continuados tras los 4 meses de edad. Por ejemplo: 

Una alergia a la proteína de la leche de vaca: es probable que se dé en familias que ya presentan alergias. Si le das a tu hijo leche preparada, el doctor puede recomendar que la cambies por alguna leche especial hipoalergénica e hidrolizada, a base de caseína o soja, durante una semana. Si tu hijo tiene alergia a la leche, notarás claramente una mejora.

En niños lactantes, puede darse una reacción alérgica en respuesta a tu alimentación. Intenta eliminar la cafeína (café, té, bebidas de cola y chocolate), productos lácteos, cebollas y coles de tu dieta para ver si se reducen sus llantos.

Reflujo gastro-esofágico (el niño vomita o escupe), si al niño se le diagnostica este problema, el doctor le prescribirá un tratamiento.

Procura establecer rutinas para la alimentación, juego, salidas, baño y sueño del bebé. Intenta que las transiciones entre estas actividades no sean bruscas. Esto le ayudará a anticipar estos cambios y adaptarse a ellos con comodidad.

Identifica los momentos en que esté tranquilo y despabilado. Juega y disfruta con él de esos momentos.

Intenta evitar sobre estimularlo y cansarlo, especialmente por la tarde. El niño puede sobre estimularse si percibe a la vez imágenes, sonidos y movimientos.

Reconoce los primeros signos de angustia de tu bebé: cuando frunce el ceño, bosteza, mueve los ojos y distancia la cabeza, se pone rojo, respira irregularmente, sacude los brazos y las piernas, arquea la espalda y se queja. Responde a estas señales y ayúdalo a calmarse por si mismo. Puedes intentar lo siguiente:

Lleva al bebé a una habitación oscura y silenciosa.

Envuélvelo en una mantita para que se sienta seguro y abrigado.

Pon al bebé en tu regazo o sostenlo en tu pecho de forma que vuestra piel esté en contacto.

Mécelo suavemente.

Tiéndelo boca abajo sobre tus rodillas y dale palmaditas en la espalda.

Dale un chupete. Si el bebé se chupa el dedo o la mano, ayúdale a encontrarlo para que se calme.

Tararea, canta o háblale suavemente.

Si has hecho todo lo que puedes para calmarlo pero sigue llorando, puede que simplemente necesite desahogarse. Tiéndelo en su cunita y déjalo llorar. Vigílalo con frecuencia e intenta alguna de las técnicas anteriores más tarde. Nunca zarandees al bebé. Si te sientes estresada o decaída, pide ayuda al pediatra y a tu familia.

Habla con otros padres con hijos que sufren cólicos. Compartid vuestras experiencias, sentimientos y métodos.

Encuentra un momento al día para hacer un descanso en el que no tengas que estar pendiente de él. Déjalo a cuidado de alguien de confianza para relajarte. No pierdas la empatía, paciencia y confianza como madre. Tranquila, las cosas mejorarán en pocos meses.

1.- Cuanta mayor variedad de alimentos exista en la dieta, mayor garantía de que la alimentación es equilibrada y de que contiene todos los nutrientes necesarios.

2- Los cereales (pan, pasta, arroz, etc.), las patatas y legumbres deben constituir la base de la alimentación, de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las calorías de la dieta.

3.- Se recomienda que las grasas no superen el 30% de la ingesta diaria, debiendo reducirse el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos trans.

4.- Las proteínas deben aportar entre el 10% y el 15% de las calorías totales, debiendo combinar proteínas de origen animal y vegetal.

5.- Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar, al menos, 400 g/día. Esto es, consumir, como mínimo, 5 raciones al día de estos alimentos.

6.- Moderar el consumo de productos ricos en azúcares simples, como golosinas, dulces y refrescos.

7.- Reducir el consumo de sal, de toda procedencia, a menos de 5 g/día, y promover la utilización de sal yodada.

8.- Beber entre uno y dos litros de agua al día.

9.- Nunca prescindir de un desayuno completo, compuesto por lácteos, cereales pan, galletas, cereales de desayuno…) y frutas, al que debería dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De esta manera, se evita o reduce la necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media mañana y se mejora el rendimiento físico e intelectual en el colegio

10.- Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinar los alimentos, etc.

El bullying puede ser:

1.- Dañar físicamente a alguien (dar golpes, puñetazos, patear, empujar, hacer zancadillas)

2.- Amenazar con daño físico a una persona o a personas o cosas apreciadas por él (ella)

3.- Dañar las pertenencias de alguien.

4.- Demandar cosas o favores usando el miedo o la fuerza.

5.- Robar las pertenencias de alguien.

6.- Exigir dinero o cosas.

7.- Humillar o avergonzar a alguien de manera deliberada.

8.- Disminuir, decir apodos, insultar o mofarse de una persona o de su familia, cultura o religión.

9.- Usar el sarcasmo o hacer imitaciones.

10.- Tocar en forma inapropiada o mostrar material acerca de una persona que se sabe que resultará ofensivo.

11.- Diseminar rumores.

12.- Excluir o dejar fuera a alguien.

13.- Hacer comentarios racistas, homofóbicos o sexualmente ofensivos.

14.- Escribir graffitis alusivos a una o más personas.

15.- Quitarle a alguien su mejor amigo(a).

16.- Esconder las cosas de alguien.

17.- Poner caras burlonas ante el trabajo de un alumno; no tocar el libro de un alumno cuando estos son repartidos.

18.- Chantajear a alguien.

19.- Susurrar cosas acerca de alguien.

20.- Enviar mensajes de texto, correos electrónicos, etc. con comentarios insultantes, crueles y con la intención de dañar, sobre alguien.

Bullying directo es cuando el bullying se hace directamente a una persona, por ejemplo ésta es empujada, golpeada, agredida a través de un email o a través de no dejarla participar en actividades del grupo, etc.

Bullying indirecto es cuando la agresión se hace a “espaldas” de la persona afectada.
Por ejemplo, se hace correr un rumor, haciendo señas o hablando en el pasillo a sus
espaldas, robándole o haciéndole daño a sus pertenencias sin que ella/él sepa quién lo hizo, excluyéndola/o indirectamente sin ser claros de por qué no lo quieren dejar.

 

¿ESTO ES BULLYING?

Vamos a presentar una serie de casos y tratar de reconocer si es bullying o no.

1.- Jimena le dice a Antonio que si no le entrega el dinero que él trajo para comprar su almuerzo, ella le dará una paliza.

2.- Viviana le dice continuamente a Sandra que use desodorante.

3.- Olivia y Julia se han enamorado del mismo muchacho, y Olivia no le habla a Julia.

4.- Cada vez que Ramón se acerca a un grupo de alumnos, ellos lanzan risitas y cuchichean.

5.- Sergio escupe dentro de una lata de bebida y dice que hará que Juan la beba.

6.- Teresa y Silvia no dejan que Raquel juegue con ellas.

7.- Sebastián y Manuel tuvieron una discusión. Sebastián da un puntapié a la mochila de Manuel, lanzándola lejos.

8.- Pedro acusa a Daniel de haberle robado su juego y tienen una pelea en el pasillo.

9.- Jaime sufre de una discapacidad que no le permite controlar bien sus movimientos. Cuando está muy excitado, sus manos se sacuden. Cada vez que él intenta integrarse a jugar fútbol, un grupo de niños imita sus movimientos.

10.- Los padres de Ismael se han separado. Marcos se lo cuenta a todo el curso.