Escuela de Padres

Archive for agosto 9th, 2013

Si la vida es un viaje, el amor condicionado a los logros consiste en llegar a su destino final. Usted recibe aceptación siempre y cuando cruce la línea final. Pero hay un inconveniente con esto; la única «línea final» verdadera es la muerte. Aun cuando usted «llegue a la cima», siempre habrá otra cumbre más alta que escalar. Además, siempre se corre el riesgo de caer. Pero el amor incondicional, (amar a nuestros hijos por quienes son, no por lo que hacen) consiste en darles la fuerza y los recursos internos para disfrutar el viaje, en lugar de la simple satisfacción de llegar a su destino. Cuando usted les demuestra a sus hijos que los ama sin condiciones, les prueba que son interiormente invaluables e individualmente únicos como seres humanos, dejando por completo de lado su desempeño.

En un episodio de Viaje a las estrellas: La nueva generación, un científico de la federación llamado Maddox planea desarmar al comandante Data. Data es un androide: una máquina diseñada para que camine, hable y piense como un ser humano. Pero desde la muerte de su creador, Maddox quiere desarmar a Data para poder comprender su funcionamiento y así construir más androides como él. Sin embargo, aunque promete armarlo de nuevo, Data no se siente convencido. Así que se rehusa a que lo desarmen, porque según opina, no hay nada como él en el universo, y si Maddox no lograra armarlo adecuadamente, algo único se perdería.

Este es el mensaje que queremos que nuestros hijos comprendan. Evitando que se vuelvan arrogantes, queremos que sepan que el mundo es un mejor lugar, porque ellos habitan en él y que los amamos por quienes son, no por lo que puedan hacer por nosotros. Si un padre quiere ofrecerle amor a su hijo, pero no lo fundamenta en estas bases, a pesar de sus buenas intenciones, esto sería imprudente y finalmente destructivo.

En la película, La sociedad de los poetas muertos, el padre de Neil Perry constantemente lo presiona a obtener buenas notas para que se convierta en médico; una profesión prestigiosa y estable. Pero cuando Neil consigue un papel estelar en una producción local llamada A Midsummer Night’s Dream, de pronto se da cuenta de qué quiere hacer con su vida: convertirse en actor. Cuando su padre se entera de esto, se pone furioso. Él quiere lo mejor para su hijo, y está convencido de que lo mejor para él es convertirse en médico, así que decide enviarlo a una escuela estricta y mucho más rígida, que le hará olvidarse de su tonta pasión por actuar y donde podrá concentrarse en estudios más constructivos. Pero lo que Neil percibía de la situación, era que su padre lo amaría únicamente cuando cumpliera sus sueños y ambiciones. ¿Por qué no podía aceptarlo por quien era realmente? Cuando Neil se entera finalmente de que su padre nunca le permitirá ser actor, entra en una profunda depresión. Neil siente que su vida no tiene sentido, y cree que no existe ninguna salida. Al final, trágicamente Neil decide acabar con su vida, dándose un disparo con el arma de su padre.

El problema de Neil es simple: si su padre no puede amarlo siendo actor, eso significa que no puede amarlo por completo. Pero él necesita con desesperación el amor y la aceptación de su padre. No obstante, lo cierto es que su padre lo ama mucho. Lo que sucede simplemente es que sus expectativas son tan elevadas que su amor aparenta estar condicionado por completo.

Entonces, ¿cómo puede un padre motivar a su hijo a darle rienda suelta a su potencial y al mismo tiempo asegurarse de que sepa que lo ama sin condiciones?

Steve Chalke


Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a 180 seguidores más

  • 1.081.981 visitas