Escuela de Padres

Soluciones al fracaso escolar

Posted on: 28 julio, 2015

El rendimiento académico de nuestros hijos es un tema que nos preocupa cada vez más. En la actualidad, el fracaso escolar es una problemática muy común, que debe atajarse desde el principio.

Estamos en verano y son muchas las familias que tienen unas vacaciones “contaminadas” por el fracaso escolar de sus hijos, un tema que preocupa en gran medida tanto a las instituciones como a los padres. Algunos niños presentan trastornos de aprendizaje que les complican el funcionamiento cotidiano en el colegio, de ahí que sea primordial determinar si padecen alguno de esos problemas y, en caso afirmativo, trabajar con las patas que nos den en el colegio o el psicopedadogo. Una vez descartado que vuestro hijo/a tenga algún tipo de trastorno, lo que ocurre en la mayoría de los casos, nos viene a la mente la siguiente pregunta: “¿Por qué está suspendiendo entonces?”

La mejor estrategia es la prevención

Las causas de este fracaso escolar pueden ser muy diversas. Existen chicos que se esfuerzas, pero que les cuesta asimilar los conceptos; en cambio hay otros que, a pesar de tener buenas capacidades, no se esfuerzan lo suficiente. También hay algunos que, por diversos motivos, muestran un mal comportamiento (en clase se les etiqueta como “movidos”, “conflictivos”, “gamberros”…) y que acaban por ser incapaces de seguir el ritmo. Una vez analizadas las causas, los padres deberían hacer un examen de conciencia y valorar junto con la escuela cuál es la mejor estrategia a seguir. Hay que tener en cuenta que el fracaso escolar, normalmente, se gesta en primaria y se manifiesta en secundaria. O tomamos medidas o nos encontraremos con un adolescente que no nos lo va a poner nada fácil. ¿Qué se puede hacer cuando a nuestro/a hijo/a adolescente le han quedado varias asignaturas suspendidas? ¿Cómo afrontar los problemas de convivencia que se generan en casa como consecuencia de esos resultados?

Las pautas que conviene seguir a lo largo del verano

Para facilitar el estudio y la recuperación de las asignaturas pendientes, el primer paso es organizar todas las tareas que hay que realizar en verano. Eso significa sentarse con nuestro/a hijo/a, mirar con detenimiento todo lo que tiene que hacer para poder recuperar las asignaturas y realizar un esquema de trabajo. Nuestra ayuda es indispensable, dado que los chicos con fracaso escolar suelen tener muchas dificultades para organizarse y distribuir su tiempo. Están tan acostumbrados a la inmediatez, que no son capaces de pensar a largo plazo. Si no queremos que septiembre siempre les quede muy lejos, tenemos que ayudarles a organizarse mejor. Es también el momento para decidir si necesita un refuerzo y debe acudir a una academia o tenemos que buscar un profesor particular.

Durante las vacaciones de verano, va muy bien fijar un horario. Ni pueden levantarse a la hora que quieran ni estar demasiado tiempo ociosos. También se ha de estipular el tiempo que dedican a las nuevas tecnologías: móviles, videojuegos, “tablets” y ordenadores- Deben tener una rutina porque eso es precisamente lo que les va a ayudar no sólo a centrarse y a organizarse, sino también a mantenerse activos. Para que aprendan a ser más responsables, también es importante hacerlos partícipes de las faenas del hogar: hacerse la cama, recogerse la ropa, poner y quitar la mesa, bajar la basura, cuidar de sus hermanos, etc.

Recomendamos fijar un horario de lunes a viernes y descansar los fines de semana. Si se ha organizado bien la faena, será fácil marcar lo que han de hacer cada día y cumplir con sus tareas. Si no saben, concretamente, cuáles son sus obligaciones se perderán en frases como: “Aún queda mucho verano por delante”, “mañana lo hago”, “por un día no pasa nada”, etc. La supervisión es básica, por lo que los padres deben comprobar si han cumplido con el trabajo estipulado para ese día. Si un día no estamos encima, los chicos más pasotas o rebeldes no harán su trabajo al día siguiente.

Busca su implicación con estos consejos básicos

1.- Fija horarios en los que tú puedas estar presente. No sirve de nada establecer un horario para levantarse a las 9 de la mañana si a esa hora no hay nadie en casa para comprobarlo. De igual forma hay que buscar un momento en el día para supervisar sus avances progresivos en los estudios.

2.- Si no se cumplen las normas, determina consecuencias. Si un día no ha hecho los deberes a la hora estipulada, ese día no sale y se queda haciéndolos por la tarde.

3.- Evita las etiquetas. Si tildas a tu hijo/a de vago, al final, se lo creerán y él mismo se convencerá de que no va a aprobar porque es vago. Es mejor hablar del hecho: “Hoy no has trabajado suficiente”.

4.- Practica el refuerzo positivo. Decirle a un hijo/a lo orgulloso/a que estamos de él/ella es una inyección de moral difícilmente superable. En la consulta, tuvimos a una niña de 9 años que no hacía nada en clase. Era su defensa ante el no saber hacer las cosas y evitar así que se rieran de ella. Su actitud ha cambiado después de valorar lo que hace bien y decirle que es capaz de hacerlo. Ahora se esfuerza e, incluso, con sus dificultades, no teme intentarlo. Lo mismo ocurre con los adolescentes, si se valora lo que hacen bien, se lo creen y encuentran la motivación para seguir adelante.

5.- Organiza actividades de ocio. Es muy importante realizar actividades al aire libre con tus hijos y buscar espacios para compartir en familia.

Francisco Castaño Mena y Pedro García Aguado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: