Escuela de Padres

Archive for julio 2015

Los deberes sirven para no olvidar el programa del curso escolar. ¿Pero es realmente buena idea meter en la maleta de los niños un cuaderno de vacaciones para que rapasen durante las vacaciones?

Muchos padren rechazan los deberes durante las vacaciones, e incluso algunos consideran que la cantidad de tareas diarias que realizan durante el curso es excesiva, sobre todo en los primeros años de colegio.

La eficacia de los cuadernos de verano

Los cuadernos de vacaciones llevan muchísimos años acudiendo puntuales a su cita en vacaciones. Y parece que han sobrevivido con éxito: son ultrasintéticos, reúnen todo el programa del curso en un formato lúdico, ligero y práctico para llevarse de vacaciones.

Pero ¿cuál es la eficacia real del cuaderno de vacaciones? Un estudio realizado por el Instituto de Investigación sobre Economía de la Educación de Francia en 2001 demostró que esos deberes de vacaciones solo son eficaces cuando el niño realiza todos los ejercicios del cuaderno, de principio a fin.

Pero, según constataron los investigadores responsables de dicha encuesta, el 80% de los niños no lo termina… No hay que hacerse demasiadas ilusiones, no es muy probable que el cuaderno de vacaciones permita que el niño retenga todo lo aprendido el curso anterior ni que haga progresos durante el verano.

Es mejor que aplacemos nuestras buenas intenciones y no olvidemos que, al fin y al cabo, las vacaciones están hechas para descansar. De todos modos, cuando el niño vuelva al colegio, durante los primeros días de clase, el profesor repasará las nociones y conocimientos del año anterior para refrescar las memorias un poco nubladas por la relajación del verano.

Laure Dumont

Durante las vacaciones, no a toda la familia le apetece lo mismo. Los adolescentes, que son más autónomos, gozan de una cierta libertad, pero los niños de entre 6 y 10 años a veces se aburren en compañía de sus padres.

Las vacaciones son un momento propicio para los encuentros y los descubrimientos, para animar a nuestros hijos a abrirse al mundo. Aquí tenéis unas cuantas ideas para aprovechar mejor esos momentos de descanso y aceptar, de vez en cuando, no hacer nada.

Cómo ayudar a los niños a no aburrirse en vacaciones

Algunos niños, más solitarios, saben distraerse. Mejor para los padres, pero, para los niños, también es bueno ir hacia los demás. Lo ideal es ayudarlos a encontrar por sí mismos los recursos para pasar un buen rato.

Tenemos que crear un contexto favorable: les podemos inscribir en un club de playa, invitar a otros niños, conocer a sus padres… así ayudamos a crear vínculos.

También podemos acompañarlos “a distancia”: por ejemplo, llevándonos de vacaciones a su mejor amigo. Juntos, es difícil que se aburran. Dejémosles que se diviertan solos y, de vez en cuando, podemos proponerles una salida.

Proponer a los adolescentes visitas a los museos o a pueblos pintorescos es complicado. Con los niños de 7 a 10 años, todavía es posible, siempre y cuando demos con lo que le interesa: museos con un recorrido para niños, poblaciones donde hay espectáculos históricos…

Hoy en día, en muchos museos y emplazamientos históricos se hacen esfuerzos para acoger a los niños. Escoged pueblos sin coches para que puedan correr a su antojo, sin peligro.

Otra buena opción son las estancias cortas en clubs o campamentos urbanos que ofrecen actividades de media jornada. Así cada cual tiene su propia ocupación durante el día y luego todo el mundo se reúne de buen humor.

Sophie Coucharrière

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta en forma decisiva todos los aspectos de nuestra experiencia, desde la manera en que funcionamos en el trabajo, en el amor o el sexo, hasta nuestro proceder como padres y las posibilidades que tenemos de progresar en la vida. Nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quiénes pensamos que somos. Los dramas de nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que tenemos de nosotros mismos. Por lo tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso.

Nathaniel Branden

¡ES MI CABEZA Y YO ELIJO!

Nada más propio de cada uno que su cabeza, pero… ¿Quién manda en la cabeza de tus hijos cuando se van a peinar?

La importancia de la autoimagen

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios. Algunos adolescentes tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios. Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirse aceptados por los amigos puede hacer que los hijos quieran imitar el look de sus amigos, a veces muy lejano a lo que a los padres nos gustaría, pero que para ellos funciona como proyección de identidad y/o pertenencia a un grupo o comunidad. Esta proyección se configura en el desarrollo informativo de nuestros esquemas culturales a partir de la infancia, y sin duda es uno de los aspectos estéticos más expresivos en la formación de nuestra propia identidad durante la adolescencia, tanto para el proceso de auto-posicionamiento como individuo como al posicionamiento en grupo del sistema social y cultural al cual pertenece.

Aprender el valor de las personas

Aceptar su elección y estar atento a las amistades es una buena combinación. También hablar del valor de las personas independientemente de su aspecto o del verdadero valor de los amigos, son temas que se pueden retomar en ese momento o aconsejar sobre los valores estéticos, y la importancia de que exista una equivalencia entre lo que somos por dentro y lo que transmitimos por fuera.

El respeto y el aprendizaje

Nosotros mismos tenemos que aprender a respetar las opiniones y deseos de nuestros hijos. Muchas veces hay que dejar a los hijos equivocarse y aprender por ellos mismos. Sobretodo en algo tan poco importante como es en realidad el corte de pelo. Sentir que ellos están tomando la decisión por sí mismos y que tendrán que aceptar las consecuencias, les ayudará en otras ocasiones.

Conocer las tribus urbanas

Muchas veces son los miedos de los padres a que encasillen a sus hijos en determinadas actitudes. En este caso habrá que saber identificar el peligro real del imaginario y porqué nuestros hijos se identifican con un look determinado para poder ayudarles si es necesario. Habrá que ver a qué grupos pertenece esa estética y qué valores representan y tratar de entender porqué les gusta o qué significado tienen para ellos.

Ayudar a mejorar la autoestima

En el caso de preadolescentes más inseguros o con otro tipo de problemas, muchas veces utilizan el cabello para ocultar la cara, tratando así de ocultar esos problemas. Es importante hablar de ello con los jóvenes y descubrir las razones que subyace para poder ayudarles, respetando siembre su opinión y dejando que el tiempo coloque cada cosa en su lugar.

Controlar caprichos injustificados

Otras veces, lo estético es fruto de un simple capricho pasajero, que los padres sabrán identificar según el grado de madurez y tipo de hijo. En esos casos, probablemente conviene desaconsejarle el cambio.


julio 2015
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a 181 seguidores más

  • 1.091.097 visitas