Escuela de Padres

Tacones en el embarazo, ¿sí o no?

Posted on: 28 agosto, 2015

Aunque hasta el momento no existe una contraindicación médica con respecto a los efectos negativos para la mamá y el bebé, el riesgo de caídas es un factor determinante.

Es recurrente ver a las divas de Hollywood embarazadas con exagerados tacones durante las pasarelas de los estrenos de películas o entregas de premios, lo mismo famosas modelos nacionales e internacionales, lo que lleva a preguntarse si usar estos zapatos podría acarrear problemas en la gestación. Pues bien, según el doctor Carlos Zorro, ginecólogo y subespecialista en reproducción humana, son pocos los estudios que evidencian efectos negativos en el desarrollo del feto o de la gestante por el uso de los tacones, pero el ideal es evitar portarlos de manera rutinaria porque se incrementan las posibilidades de caídas que pueden ser riesgosas para el desarrollo del bebé a partir del cuarto mes, debido a que el peso en la madre es mayor.

Lo mismo opina el doctor José Luis Duplat Lapides, jefe del laboratorio de marcha del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt: “Durante el embarazo, concretamente, el aumento de peso y los cambios en el volumen y la distribución del peso corporal hacen más riesgoso el uso de zapatos de tacón alto,  particularmente por el aumento de la posibilidad de sufrir una caída”. Por otro lado, la inflamación que se produce en los pies aumenta el dolor y la intolerancia a los zapatos estrechos, característica común a la mayoría de zapatos de tacón.

Según el doctor Duplant, “desde el punto de vista ortopédico, el uso de tacones no es recomendable en ninguna circunstancia”. Usar frecuentemente zapatos con tacón alto casa dolor de los pies en muchas mujeres. Además, puede deformar los dedos; particularmente el hallux (dedo gordo del pie) y desarrollar un juanete. A su vez, caminar con el tobillo empinado produce acortamiento de estructuras posteriores del tobillo, principalmente del tendón de Aquiles, lo que hace que una mujer que los usa regularmente al caminar con zapatos bajitos o descalza, le duela.

En estudios hechos en laboratorios para el análisis de la marcha, se comprueba que caminar con tacones hace más cortos los pasos y aumenta el consumo de energía. Se ha documentado que estos zapatos producen cargas anormales en tobillos y rodillas, lo que podría favorecer un eventual daño de estas articulaciones con el paso del tiempo. Los zapatos de tacón alto son inestables y tienen una superficie de apoyo reducida, lo que aumenta el riesgo de sufrir esguinces o torceduras del tobillo y caídas.

Recomendaciones del calzado

En realidad, las mismas que en cualquier otra circunstancia: los zapatos recomendados tienen el tacón bajo y son lo suficientemente anchos en la punta como para no exigir que el pie se deforme. Un zapato adecuado es cómodo desde la primera postura. No está bien que deban “amansarse” con el uso.

Para Duplat, “los zapatos de tacón alto no deberían usarse. Sin embargo, la presión social hace que ese precepto no se pueda cumplir, al menos en los países occidentales, por lo que la recomendación es usar los más bajos posibles”.

Tatiana Quinchanegua

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