Escuela de Padres

Archive for septiembre 7th, 2015

Después de vacaciones, es necesario que los niños vuelvan a los horarios normales. Por eso, tenga en cuenta estos consejos para que vayan a la cama sin pataletas.

Hacer que los niños se acuesten a la hora indicada y se levanten temprano para ir al jardín o al colegio, puede ser una de las empresas más complicadas tras la época de vacaciones, en la que no solo los niños sino también los padres cambian sus ritmos y suelen ser algo laxos con las normas.

Por ello, es necesario hacer el «ejercicio» de retomar el ritmo, días antes de la fecha real de ingreso a las actividades escolares, para que todos en familia se habitúen a la cotidianidad y no sea un proceso traumático recuperar el sueño y las rutinas.

Tengo una niña de 4 años; en las fiestas de fin de año nos visitaron familiares y amigos, por lo que tuvo que dormir con nosotros o con su hermana de 15 años. Ahora no quiere volver a su cuarto, ¿qué hago?

La psicóloga Isabel Cristina Bettin, del Gimnasio Los Coabos, indica que es frecuente que en época de vacaciones las normas y los límites se relajen y se den consecuencias en el reajuste. Lo primero que debe hacerse es evitar que el niño pierda las rutinas, cuando se debe cambiar algo se hace siempre respetando los roles y las normas. Si el niño cede su cama, debe dormir en una colchoneta o sofá, y no en la cama de sus padres o hermanos, esto con el fin de conservar el rol y el lugar que le corresponde. Lo más importante es que los padres sean consistentes y firmes en las normas y límites.

No logro que mi hijo se acueste temprano ahora que pasaron las vacaciones y hay que ir al jardín, ¿qué puedo hacer?

El pediatra y puericultor Darío Botero Cadavid die que unos 15 días, en lo posible, máximo una semana antes de regresar al jardín o al colegio, hay que concertar horarios, empezar a acostarse más temprano y seguir rutinas: dejar de jugar, cenar, preparar la ropa para descansar, lavarse los dientes, etc., y hacer ver que existe un límite para la hora de ir a dormir; claro está que estas acciones deben hacerse con paciencia y mucho amor.

El sueño se ve directamente afectado por la relación que se establece con el medio que le rodea, allí desempeñan un papel sobresaliente las rutinas familiares y la higiene del sueño. Por eso, al llegar el período escolar las necesidades cambian y hay que hablar con los niños sobre los nuevos retos escolares para que sepan que deben adecuarse de nuevo.

Antes de ir a dormir, dicen los expertos, hay que dejar la sobreestimación, como la que dan la televisión, los videojuegos o una cena cargada de azúcar o demasiado pesada. Hay que evitar el ruido extremo, buscar la comodidad de la ropa de descanso, bajar luces y realizar actividades que inviten al sueño, como una lectura de los cuentos que al niño le agradan, un baño y música relajantes.

Ahora que volvió al cole, mi niño está haciendo pataleta para levantarse. Llora y se muestra malgeniado, ¿cómo debo actuar?

Luisa Fernanda Pardo, especialista en psicología clínica infantil, del adolescente y la familia, y docente de la Universidad Minuto de Dios, dice que es muy común que los niños se alteren por despertarlos temprano para ir al jardín o al colegio, porque vienen de un período en el que la disciplina ha sido flexible y los horarios y rutinas pueden haberse modificado.

Es importante que los padres o cuidadores pregunten a los niños cómo se sienten, para conocer qué les genera malestar, a lo que se le llama validación emocional. Si se les deja expresar lo que sienten, se les transmite seguridad, y aquello que les molesta, como no poder seguir durmiendo, puede disminuir. Además resulta efectivo que cada día en que el niño, aun disgustado, se levante, se le reconozca su esfuerzo, para que perciba que lo que hace es lo correcto y vaya retomando el ritmo. Si, por el contrario, discuten con él o lo recriminan por no levantarse temprano, es probable que adquiera mayor rebeldía. Pronto verá que cada día irá retomando los horarios normales y su comportamiento mejorará.

El problema con mi niña es que está durmiendo mucho más de la cuenta, y es complicado levantarla a tiempo. ¿Me pueden dar algunos «tips» para ello?

Lo recomendado es que los niños duerman mínimo 10 horas diarias, si su hija es dormilona acuéstela más temprano, tipo 7 de la noche. En la medida en que van creciendo, la hora de acostarse se puede ir retrasando, dice Isabel Cristina Bettin, psicóloga del Gimnasio Los Caobos.

Además, dice la experta, se debe cumplir con el horario, tratar de que sea continuo y constante. Dígale con anticipación que es hora de dormir. Haga la rutina diaria de lavarse los dientes; ir al baño; ponerse el pijama; rezar si usted lo acostumbra, y finalmente léale un cuento o cuéntele una historia corta.

Si quiere, puede utilizar la imaginación e invitar al niño de manera dulce a dormir, usando la fantasía y diciéndole que la hormona del crecimiento se despierta a las 8 de anoche, pero que para que él sea grande y fuerte, debe descansar.

Siempre he hecho con mis hijos cosas como leer un cuento, música suave y ese tipo de cosas antes de ir a dormir, pero en época de descanso como que me relajo con el tema. ¿Es bueno iniciar la rutina antes de que los niños regresen al colegio para ir cogiendo ritmo?

Indudablemente, sostiene Luisa Fernanda Pardo, especialista en psicología clínica infantil del adolescente y la familia, docente de la Univerdad Uniminuto. Lo más recomendado es que los padres o cuidadores inicien unas semanas antes estas rutinas, para que llegado el momento de retomar el jardín o el colegio no sea complicado. Además, esto les permite detectar falencias y trabajar sobre ellas antes de volver a la vida escolar.

Al respecto, la psicóloga clínica, Angela Giraldo de la Fundación Cardioinfantil, dice que hay que tener un cuenta la personalidad de los niños, pues para muchos es más fácil recuperar la rutina, pero para otros, es complicado, por lo que hay que empezar el trabajo desde antes de volver al colegio o jardín.

A la hora d eir a dormir, mi hija no quiere porque dice que hay alguien bajo la cama. ¿Estará teniendo pesadillas? ¿Qué puedo decirle o hacer?

No existe un método infalible, pero si crea una rutina tranquila antes de acostarlo (un baño caliente, un cuento especial, una canción, y una luz baja) puede ayudar a alejar las pesadillas. Procure leerle cuentos en los que la hora de dormir se asocie a situaciones tranquilas y alegres, explica Ana Lía Suescún, pedagoga y experta en puericultura.

Las razones que la están alterando pueden ser muchas, desde un cambio en su rutina de sueño, algún efecto en el ambiente, como un traslado de cuarto, de casa, hasta la pérdida de una mascota o un ser querido. Aquí usted debe analizar si algo así puede tenerlo impactado. Igualmente, hay que descartar que esté enferma o incómoda por algo. Si después de esto, las pesadillas continúan y tiene miedo a la hora de ir a dormir, consulte a su pediatra. Puede que su comportamiento sea la señal de algún problema en su rutina diaria.

Astrid López Árias


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