Escuela de Padres

Niños que se ríen de sí mismos

Posted on: 9 septiembre, 2015

Aprender a tolerar el humor de los demás es una tarea que se puede inculcar desde la infancia. No obstante, depende de cada personalidad.

Reírse de los demás es bastante fácil, pero reírse de sí mismo cuesta, y de qué manera. Parece sencillo o, incluso, inútil, pero es una de las capacidades que más fortalece la personalidad de una persona y se puede inculcar desde la infancia.

“Es una de las estrategias de afrontamiento que podemos utilizar para el manejo de situaciones negativas. El sentido del humor es fundamental en nuestras interacciones”, opina Noelia Hewitt Ramírez, decana de la Facultad de Psicología de la Universidad de San Buenaventura, en Bogotá.

Por otra parte, tolerar el humor de los demás es uno de los indicadores de ajuste y adaptación del ser humano -agrega la especialista-. El niño aprende a hacerlo a partir de su proceso de desarrollo, y en la medida en que lo logre, aprende a aceptar al otro y a adaptarse a sí mismo con sus limitaciones y habilidades.

Según María Elena López, psicóloga de familia y autora de varios libros de crianza infantil -entre ellos, Disciplinar con inteligencia emocional, El hijo único, Tareas sin peleas-, esto ayuda a los niños a tener una perspectiva diferente de los pequeños problemas, a ensayar soluciones diferentes y a evacuar las situaciones difíciles. Además, les ayuda a vencer la tristeza y la apatía porque genera entusiasmo y gozo. Asimismo, es un antídoto contra el estrés y la tensión.

Y añade: “facilita la relación con los otros, les permite entender que existen diferentes estados de ánimo, que las personas pueden expresarlo de formas distintas. Les ayuda a modular sus emociones y ver matices de estas, no solo en “blanco y negro”. También es una manera de ir construyendo en ellos el valor de la aceptación de la diferencia, la apertura y la flexibilidad”.

Con ejemplo

Según María Elena López, psicóloga de familia, reírse de sí mismo es una conducta que los niños pueden aprender a través de la imitación, viendo a sus padres afrontar la vida y las diferentes situaciones con alegría y buena actitud.

Pero también hay que entender por qué, ante alguna broma o chiste, reaccionan negativamente con llanto, burla o seriedad, pues las causas son múltiples: aún no han desarrollado el sentido del humor por la etapa de desarrollo en la que se encuentran, no comprenden bien de qué se trata y lo ven como un comportamiento en contra de ellos; no entienden las emociones de los otros y de sí mismos, tienen dificultades de ajuste y adaptación, o de integración y socialización.

También puede ser porque lo asocian con la burla, por intolerancia o porque se sienten incompetentes, incapaces o creen que es algo inadecuado. Incluso, hay niños con altos niveles de ansiedad o con pocas habilidades sociales, lo que interfiere en su relación con los demás y, por tanto, con el manejo del humor.

En estos casos es importante enseñar a manejar el humor del otro; primero, siendo modelos y orientándolos hacia la adquisición de este sentido “que está determinado tanto por un proceso neurobiológico, como por la influencia ambiental referida a las prácticas de crianza y los procesos educativos”, explica la psicóloga Hewitt.

“Yo les digo a los papás que es muy efectivo ‘legitimar sin aliarse’; es decir, reconocerle al niño que es válido que se sienta incómodo, o que le moleste esto en los demás, pero no nos aliamos con sus reacciones poco asertivas. Le mostramos otras maneras de actuar, por ejemplo, pedir la explicación de la risa, incluso, expresar con tranquilidad que él no lo ve chistoso”, dice María Elena.

Reacciones y acciones

Cabe aclara que no todos los niños reaccionan igual. Algunos pueden actuar serios, divertidos o aburridos. Esto depende del momento de la vida y la etapa del desarrollo del pequeño.

Además, dice la decana, también obedece a la edad cronológica, el desarrollo cognitiva, la flexibilidad cognitiva, la capacidad de solución de problemas, el desarrollo social, de sus características temperamentales, su capacidad de empatía, así como de las oportunidades de integración social y de los procesos de aprendizaje y de la historia individual.

De acuerdo con esto, agrega, “se espera que el niño logre el sentido del humor y pueda reaccionar de manera positiva al mismo, de acuerdo también con el nivel del desarrollo del lenguaje. Se logra cuando el niño comprende los vínculos existentes entre las emociones, los pensamientos, las palabras y las acciones”.

Para la doctora María Elena López, los más pequeños generalmente se ríen porque imitan el comportamiento de los demás, pero cuando crecen pueden mostrar diversas reacciones, sin que sea un inconveniente, pues ven las cosas de manera diferente.

En las reacciones también se debe tener en cuenta la personalidad del niño; no todos responden igual frente a las bromas y son los padres quienes reconocen si puede molestarles o no.

De todas maneras, hay que estar atentos, si el niño “es intolerante cuando reacciona de forma hostil y agresiva, sea verbal o físicamente; es serio cuando no sonríe, no emite ningún comentario, se aísla. Es importante considerar que de todas formas el humor implica la burla y la evaluación social, y no todos sabemos manejar dicha situación”, dice Hewitt.

Y siempre es aconsejable trabajar en una reacción positiva, animándolos a contar chistes y a descubrir el humor, aun en circunstancias difíciles, aconseja López. Reírse con sus bromas y divertirse juntos, motivarlo a expresar sentimientos positivos y negativos de los demás; permitirle juegos ridículos, las peleas con agua o de almohadas, donde la risa es parte fundamental del juego. Establecer una hora para compartir y memorizar bromas y anécdotas.

Además, puntualiza la psicóloga María Elena López, “inventar historias divertidas, promover dibujos, vídeos para pasarlos en sesiones de familia. Hacer chistes en medio de las circunstancias difíciles, ayudar a los niños a diferenciar entre el humor hostil y el que divierte sin hacer daño. Y alentarlos a disfrazarse de payaso para hacer reír a los demás; esto es especialmente efectivo en los niños tímidos.

Más que un chiste

La psicóloga María Elena López dice que el humor en la familia:

  • Nos ayuda a relacionarnos con los demás. Es una de las formas en que los abuelos interactúan con sus nietos y en que se ayuda a aliviar las situaciones tensas entre padres e hijos. Los compañeros y amigos pueden compartir risas y chistes, en vez de peleas, y los padres pueden celebrar este increíble aspecto de la vida con sus niños.
  • Implica compartir una experiencia entre dos o más integrantes de la familia y, por lo tanto, ayuda a identificarla y a preservar memorias y recuerdos importantes sobre sus miembros. Por ejemplo, cuando los padres les dicen a sus hijos: “Recuerdo cuando decidiste bañar a todos los perritos recién nacidos con jabón de lavar la ropa”, “cuando tan sólo tenías dos años y uno te preguntaba cómo se ríen los burros, tú hacías un sonido muy divertido”. Estas anécdotas ayudan a definir el espíritu, el carácter y la historia de la familia y de sus miembros individuales.
  • Se puede convertir en tema para recordar. Hay bromas que se convierten en chistes familiares, como las historias de los campeonatos de fútbol de papá y sus marcadores, o de los paseos. A medida que los niños crecen de los relatos empiezan a surgir los chistes que los niños les hacen a sus padres.

Adultos con poco humor

No sólo es importante que los niños toleren el humor, también sus padres. Deben identificarlo positivamente y revisar las causas, que pueden estar asociadas con antecedentes familiares y experiencias previas.

Si no hay control sobre este, la psicóloga Noelia Hewitt aconseja “buscar ayuda para aprender a ser asertivos, y lograr el manejo y la autoconciencia emocional. Es difícil aprender el sentido del humor, pero está relacionado con la capacidad de adaptación, por lo que lo que se indica es que desarrollen dichas habilidades. Es de recordar que este permite distraerse, comunicar y reducir la tensión.

Karen Johana Sánchez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: