Escuela de Padres

El adolescente en verso

Posted on: 4 noviembre, 2016

YA SABEMOS QUE TENER UN ADOLESCENTE EN CASA NO ES MOCO DE PAVO. SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS NOS CUESTA A TODOS. VAMOS A ECHAR UN POCO DE HUMOR A LA COSA. ¡QUE NO CUNDA EL PÁNICO!

Fuente: Orientared

Su personalidad es cambiante,
mucho le cuesta afirmarse.

Exhibicionista y locuaz
a veces se suele mostrar.

Por su inacabada personalidad,
con su ídolo se identificará.

Inestable en lo afectivo,
es sensible y agresivo.

Los cambios de mente y cuerpo
son causa de desconcierto.

Las chicas se hacen mujeres,
los chicos más lento lo tienen.

Despierta la sexualidad
a lo largo de esta edad.

Sus intereses se han dispersado
y al rendimiento han afectado.

Al hablar ronca su voz,
suele soltar un taco o dos.

El ridículo y la ofensa
son la cosa más tremenda.

Se recrea en sentimientos:
con frecuencia sueña despierto.

Entre sueño y realidad,
forja su personalidad.

Es cambiante e ideal
el amor en esta edad.

Su capacidad verbal aumenta:
razona y analiza la experiencia.

Su pensamiento da un gran salto:
ahora trabaja con lo abstracto.

Desarrollo mental y personal
no acaban de armonizar.

Es un periodo crucial
para su formación moral.

Un hábito que hay que lograr:
el de la higiene personal.

Son críticos y feroces al
juzgar a los mayores.

Terrible descubrimiento:
¡Los mayores tienen defectos!

Ya no es tan héroe papá:
duele bajarlo del pedestal.

Si de chico lo mandas callar,
el diálogo ahora difícil será.

Obedecen si hay razón;
pero, por narices, no.

La autoridad desafían
con todas sus energías.

Sienten la amistad
como algo fundamental.

Es normal que sólo diga
sus secretos a una amiga.

Si parece algo sincero,
se entregan de cuerpo entero.

Se lo pasan de maravilla
con “la peña” (su pandilla).

PARA PENSAR

Medio en broma, medio en serio, se recogen en estos pareados la forma de comportarse más habitual de un adolescente y sus razones… ¿encuentras retratados a tus hijos o hijas?

¿Ves diferencias entre chicos y chicas?

Igual nos encontramos retratados a nosotros mismos con 15, 16, 17 años… ¿en qué? Recordad anécdotas y, ahora, con perspectiva, relativizarlas y reíros de ellas.

La adolescencia la pasan ellos y la pasamos nosotros.. Si hiciéramos pareados para los padres y madres… ¿cómo serían?

¿Qué es lo que te resulta más y menos llevadero?

¿Qué cosas de las que hacen y no te gustan excesivamente te parecen que hay que pelear, porque son fundamentales” y con cuáles se puede hacer la vista gorda?

Dicen que la adolescencia es como el sarampión, que hay que pasarla. Habrá que hacernos a la idea y tratar de darla el “mejor tratamiento”. Aceptar que es natural es el primer paso…para ellos y para nuestra salud mental. ¿Cómo podemos hacerlo?

Importante, no perder el humor…¡ por favor! Cuando estés hasta la coronilla ¿qué puedes hacer , además de contar hasta 10?

Y, Si queréis añadir más versos, enviádnoslos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: