Escuela de Padres

Archive for diciembre 2016

Hay que prestar mucha atención a este detalle porque tiene connotación sexual y puede generar CONFUSIÓN durante el proceso de crecimiento de los niños.

Aunque son chiquitos, hermosos, cuchis y los amamos, según la apreciación de expertos en psicología, besar en la boca a nuestros hijos es una mala costumbre. 

Nataly Vivanco, psicóloga  dijo: “son los papás los que comienzan con este hábito, no es una necesidad del niño”, y destacó que son muchos los núcleos familiares en los que se hace una costumbre natural y sana darle un beso en la boca a los niños. Hay que prestar mucha atención a este detalle porque tiene connotación sexual y puede generar confusión durante el proceso de crecimiento de los niños:

Connotación sexual

Los besos despiertan en el niño estímulos en zonas sensibles, cuando los pequeños están en la etapa oral tienen sus sentidos concentrados en la boca, es lo que hace que quieran que los beses. 

Los padres se besan en la boca. Es importante marcar límites para dejar claro que los besos en la boca, socialmente, están reservados para el vínculo de la pareja, sólo mamá y papá pueden demostrar su cariño de esa manera. No debes besarlos ni de bebes. No es correcto besar en los labios de un bebé… MAS CLARO, IMPOSIBLE!!!!!…

Por otro lado podemos mencionar porque los profesionales de la salud recomiendan no besar a los hijos, porque es antihigiénico, con las gotas de saliva, se pueden transmitir muchas infecciones, desde la gripe a la mononucleosis. Sin lugar a dudas también la boca es una de las partes del cuerpo mas sucias, si lo besas muy seguido puedes causarle enfermedades en las encías, por otro lado puede darse que cuando crezca intentaría imitarlo con otras personas que no debería, como ejemplo con sus amigos de la escuela

Es muy común en la actualidad ver este tipo de acciones, por el bien de los bebes es mejor no hacerlo.

Saber cómo les fue realmente en el colegio a tus hijos hoy es un tarea que actualmente se ha convertido en toda una odisea.

Si les preguntas directamente ¿cómo estuvo la escuela?, lo más probable es que te contesten: “bien”, “nada especial”, “aburrida”, y si tienes un poco de suerte, superarán la barrera del monosílabo y te dirán un corta frase como: “la profesora me regañó”. El problema es que la conversación automáticamente termina cuando comienzas a ahondar un poco más en el asunto.

En el siguiente listado, aparecen interesantes preguntas que pueden ayudar a saber un poco más sobre la vida de tus hijos en el colegio. 

No son preguntas perfectas, pero al menos colaboran a que respondan en oraciones enteras y llevan a conversaciones interesantes y a divertidas respuestas.

1. ¿Qué fue lo mejor que pasó hoy? (¿Qué fue lo peor que pasó hoy?)

2. Cuéntame algo que te hizo reír hoy.

3. Si pudieses elegir, ¿Con quien te gustaría sentarte en clases? (Con quien NO te gustaría sentarte en clases? ¿Porqué?)

4. ¿Cuál es el lugar que más te gusta del colegio?

5. Cuéntame una palabra extraña que hayas escuchado hoy (O algo extraño que alguien haya dicho)

6. Si llamara a tu profesora hoy, ¿qué me diría sobre ti?

7. ¿De que manera ayudaste a alguien hoy?

8. ¿De que manera alguien te ayudó hoy?

9. Cuéntame algo que hayas aprendido hoy.

10. ¿Cuál fue el momento más feliz de hoy?

11. ¿En que momento te aburriste hoy?

12. Si apareciera una nave espacial en tu sala para llevarse a alguien, ¿a quién querrías que se llevara?

13. Si pudieras jugar con alguien que nunca has jugado antes, ¿Quién sería?

14. Cuéntame algo bueno que haya pasado hoy.

15. ¿Cuál fue la palabra que más dijo tu profesora hoy?

16. ¿Que cosas crees que debieses hacer más o aprender más en el colegio?

17. ¿Que cosas crees que debieses hacer menos o aprender menos en el colegio?

18. De tu curso, ¿Con quién podrías ser más simpático?

19. ¿Cuál es el lugar en el que más juegas durante el recreo?

20. ¿Quién es la persona más divertida de tu curso? ¿Por qué es tan divertido o divertida?

21. ¿Cuál es tu parte favorita de la hora del almuerzo?

22. Si mañana pudieses ser el profesor ¿Qué harías?

23. ¿Hay alguien en tu curso que necesite un receso?

24. Si pudieras cambiarte de puesto con alguien de tu curso ¿A quién escogerías? ¿Porqué?

25. Cuéntame 3 ocasiones en las que usaste tu lápiz hoy en el colegio.

La manera en que las preguntas están planteadas le da a los niños una forma tranquila y no amenazante de expresar algunas cosas, por lo que se puede conocer en mayor profundidad la vida de tus hijos en la escuela, y así, trabajar a favor de los problemas que sutilmente podrás detectar.

Visto en Huffington Post 

A través de los límites los niños y niñas aprenden a relacionarse con sus iguales y a respetar a la autoridad; comienzan a entender que las conductas emitidas van a representar una consecuencia y por ende es conveniente ceñirse a las reglas establecidas por sus padres, cuidadores, maestros y maestras. Cuando los niños conocen los límites, se sienten más seguros en su entorno, una vez esto sucede se sienten libres de explorar con el conocimiento de lo que es y no es permitido. Sin límites apropiados los niños tendrían demasiadas opciones y crearía confusión.

¿Por qué resulta tan complicado?

  • No queremos que tengan mala imagen nuestra.
  • Nos cuesta o no somos capaces de decir “NO”, es tan fácil decir “SI”.
  • No queremos que sufran pensamos que ”ya sufrirán cuando sean mayores” y esto no es sano porque cuanto antes aprendan a frustrase antes serán capaces de tolerar adecuadamente los sinsabores que la vida les va ir dando.
  • No nos gusta que los otros papás, amigos, familia,  nos lleguen a considerarnos como padres “rígidos y autoritarios”.
  • No queremos que ellos sufran lo que nosotros pudimos sufrir.
  • Tratamos erróneamente de contrarrestar la falta de tiempo y dedicación con una actitud excesivamente condescendiente.
  • No queremos el conflicto y evitamos que nos pongan mala cara.
  • Pensamos equivocadamente que somos egoístas si imponemos reglas que      nos ayuden en la convivencia.

    Para conseguir una convivencia familiar sana, como padres debemos  reaccionar con apoyo emocional a la vez que permite que el hijo padezca, de modo gradual y acorde con su maduración, una cantidad creciente y natural de frustración. Es “bueno” proteger al niño pero también dejar que se exponga gradualmente a experiencias en las que no consiga todo lo que quiere. La capacidad futura del niño para enfrentarse de modo sano a la realidad depende de esto.Este proceso de adquisición de tolerancia a la frustración, que se desarrolla progresivamente, facilita que tu hijo aprenda a manejar su ansiedad y su agresividad sin temor a que le desborde. Cuando tu hijo no tolera ninguna frustración puede llegar a sentir apatía y desmotivación o, el otro extremo, ira.

 

Pautas para conseguir poner límites:

  • Antes que nada considerar que a pesar de tener claro todo lo dicho hasta ahora cometeremos errores. No existe una “receta” ideal para educar a nuestros hijos; cada hijo es distinto. Aunque  si podemos disponer de unos “mínimos” esenciales para distintas situaciones.
  • Es importante ser espontáneos, es decir tratar de hacer a nuestro modo lo que anteriormente hemos descrito. Aquello que no “nos salga” es mejor no llevarlo acabo porque nos resultará muy  incomodo y artificioso.
  • La empatía, que es la capacidad para “ponernos en su lugar”, nos ayudará a entender los motivos que ellos tienen para actuar y reaccionar en una determinada situación y, desde ahí, podemos enseñarles modos de afrontarla. Y también les enseñamos al ser modelos eso tan importante para las interrelación con los demás  que es saber ponerse en el lugar del otro. Esto le ayudará en su vida
  • La coherencia es también muy importante porque uno tiene que creer aquello que quiere enseñar. La contradicción entre lo que se dice y lo que se hace invalida la norma que o bien no se cumple o lleva a la mentira. Por eso es tan importante que los padres actúen con seguridad y sin contradicciones. Es sobre todo con un estilo de comportamiento con lo que los hijos se identifican y al que imitan. La norma concreta puede ser más o menos discutida si se le transmite una forma de ser responsable y honesta.
  • No consideres que se trata de domesticarlo, de convertirlo en algo que queremos, seremos mas eficaces en su educación si le apoyamos en el camino de encontrar sus propias capacidades, su forma de ser…, y él también se sentirá mejor mas seguro consigo mismo.
  • El castigo tiene una eficacia muy limitada sobre todo las humillaciones. Un hijo educado en un convivencia familiar donde lo habitual son las discusiones, gritos, peleas, existe una probabilidad muy alta que en el futuro reproduzca lo que ha vivido. Los malos tratos tanto físicos como verbales, hacen que tu hijo se comporte de manera agresiva o, por el contrario, en alguien extremadamente temeroso que tienda a evitar las interacciones sociales y por lo tanto presente serias dificultades para convivir con normalidad.

Consejos para poner límites: 

1. Objetividad. Crea limites específicos con frases cortas y órdenes precisas. (“no botes la comida al suelo” es mejor que un “Ten modales en la mesa”).

2. Opciones. Las opciones son buenas para hacer que tu hijo obedezca algo que no quiere, debes saber cómo mostrarle una opción entretenida. (“Prefieres que te dé yo la comida o te la pico bien y te la comes tú”)

3. Firmeza. Con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro es suficiente. El niño debe entender que no tiene otra opción más que la que das.

4. Acentúa lo positivo. Los niños reciben de mejor manera las órdenes positivas que las negativas. (“Habla bajito” a un “no grites”).

5. Guarda distancias. Cuando a una orden se le antepone un “Yo quiero”, estamos generando una lucha de poder personal y egos con nuestros hijos. (“Son las 12 hora de almorzar”).

6. Explica el porqué. Los niños necesitan respuestas y para que entiendan una orden necesitas explicarles el por qué. (“No muerdas a las personas. Eso les hará daño”) 

7. Sugiere una alternativa. Las alternativas acompañan al límite y hace que parezca más positivo. (”Ese es un lápiz labial, no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel para pintar”). 

8. Firmeza en el cumplimiento. Las reglas flexibles confunden a los niños, si les dices que la hora de dormir es a las 8 y otro día se acuestan a las 9 de la noche el niño podría después pedirte esa flexibilidad.

9. La conducta estuvo mal, tu hijo no es malo. Deja claro a tus hijos que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos. 

10. Controla las emociones. Debes evitar que tus emociones se salgan de control, si estás muy enojada, piensa, respira y luego castiga o corrige.

Estamos tan obsesionados por crear la burbuja del bienestar adulto que se nos ha olvidado la importancia de sembrar la autoestima en nuestros niños.

Es muy importante que nuestros pequeños crezcan en un mundo de adultos equilibrados, pues será lo mejor que les podamos transmitir. Sin embargo, si nos paramos a pensar sobre esto, no nos costará mucho darnos cuenta de que hacemos que nuestras carencias sean visibles.

Así es que los niños, como los animales, perciben nuestros miedos e inseguridades y las hacen suyas con gran facilidad. Ante este panorama, lo cierto es que debemos de esforzarnos porque esto ocurra en menor medida. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?

En primer lugar teniendo en cuenta que somos su mejor ejemplo a seguir, por lo que debemos fomentar nuestro autocuidado. En segundo lugar con nuestra forma de actuar y de tratarles, así como en los valores que les inculcamos, es decir, en cómo los educamos.

No queremos niños que tengan que ser perfectos porque no queremos cultivar la soberbia;queremos niños que se quieran y confíen en sí mismos y en su potencial. A continuación os damos12 claves que no fallarán:

1-Es importantísimo tenerlos en cuenta y dedicarles nuestro tiempo de manera exclusiva.

Debemos considerar lo que el niño nos solicita y nos reclama. Además, si estamos paseando con ellos no deberíamos de ir mirando nuestro teléfono móvil, pues el niño nos dedicará miradas y momentos que nos perderemos.

2-Corrige sus errores pero desde el cariño.

Sin gritos y con paciencia, el niño es una esponja que absorberá lo bueno y lo malo. Hazle entender que aprendéis juntos y que el intercambio es mutuo.

3-Fomenta su autonomía dándoles responsabilidades.

Déjales tomar pequeñas decisiones en cuanto a sus relaciones o hábitos diarios. Por ejemplo, pueden cocinar contigo o preparase ellos su almuerzo, ayudarte a secar y recoger los platos, poner la mesa, elegir la ropa que se quieren poner…

4-No les compares.

Ni con sus hermanos ni con sus amigos. No compares a un niño con nadie, y tampoco lo hagas con adulto. Nadie es mejor ni peor que nadie, todos somos diferentes.

5-No le etiquetes como “torpe”, “malo”, “tonto”.

Esto no ayuda para nada a crecer con un autoestima saludable. Cuando el niño haga algo mal hay muchas maneras de decírselo: no está bien que pegues a tus hermanos, no tienes que romper los juguetes o tenemos que trabajar bien las mates.

6-Tampoco lo hagas como “listo” “bueno” o “inteligente”.

El niño no comprenderá en qué se fundamenta que te refieras a él de esa forma. En su caso, puedes decirle: qué bien has hecho las tareas, qué bien has recogido o me encanta verte pintar. Es decir, juzga sus comportamientos pero no a los niños. 

7-Establece unos límites claros y sé consistente con ellos.

Es decir, si no recoges tus juguetes no iremos al parque; el niño querrá negociar esto pero no valen medias tintas, si le has puesto una condición razonable tienes que hacerla valer, pues de lo contrario no se lo tomará en serio. Firmeza.

8-Valora el esfuerzo, no los resultados.

No te centres en si ha sacado un sobresaliente o un aprobado, lo importante es que el niño haya sido constante y se haya esforzado, refuerza esto.

9-No exageres tus halagos y sé concreto.

Esto es, dile lo que ha hecho bien y porqué te ha gustado para que el niño sepa lo que te agrada.Has recogido muy bien tus coches de juguete y los peluches es sustancialmente diferente a Eres muy ordenado.

Es importante que comentes con otras personas ante el niño sus logros y su esfuerzo, pues le hará sentir útil e importante.

10-Valida sus emociones.

Si el niño llora es probable que se haya hecho daño, dale la importancia que tiene. Evita decirle:¡No pasa nada! Sí que pasa, algo le hace sentir mal y es importante que le demos la relevancia pertinente.

11-No le sobreprotejas, fomentarás la inseguridad y la dependencia.

No hagas guardia y los vigiles a cada rato, pues generarás niños burbuja. Los niños no se rompen y necesitan una dinámica que les genere oportunidades para desarrollarse de forma constante, no para estancarse.

12-Reserva momentos para cada uno de los niños que tengas alrededor.

Intenta buscar un espacio individual para cada uno, pues el hecho de ser importantes y protagonistas durante unos minutos o unas horas es muy reforzante para ellos. Haciéndolo les muestras que para ti es clave dedicaros el uno al otro de vez en cuando, importándote cómo se siente y buscando generar novedosos intercambios.

Raquel Aldana

Cuando estamos conectados con la energía de la abundancia recibimos con mucha facilidad. Incluso, nos podemos permitir soltar, dejar ir, sabiendo con certeza que nuestra copa siempre volverá a llenarse. Experimentamos un maravilloso flujo de energías, de entrada y salida.

Vivimos en un Universo sin límites, infinitamente abundante. Cuanto más te das cuenta de esto más te permites recibir y crear a través de la intención, los deseos y los sueños, a través de pedir, creer, imaginar y recibir.

A continuación algunos Claves que te ayudaran en la apertura para obtener más Abundancia.

1. DIVERSIÓN.- Cuando nos divertimos, riendo con alegría, soltamos el apego y las preocupaciones por cualquier cosa; entonces podemos ser más abiertos, expansivos, espontáneos y fluimos libres de estados limitantes. En esta libertad nos expresamos más abiertamente, con plenitud, dando de lo que somos, recibiendo mayor alegría y celebrando la vida, que se abre a la abundancia en cada momento.

2. MERECIMIENTO.- Somos dignos y merecedores, así, sin cambiar nada, tal cual como somos. Nuestro valor es innato, nadie nos lo regaló y nadie nos lo puede quitar. Una baja autoestima – de la que, en última instancia, somos propietarios- puede alterar nuestra capacidad de recibir, ya sea amor, éxito o dinero. Cada uno de nosotros es digno de todas las cosas buenas, por tanto podemos estar abiertos a recibir.

3. FELICIDAD.- Mucha gente piensa que el dinero y la abundancia los harán felices, eso es colocar tu poder en cosas materiales… Es un hecho: ¡Sentirnos felices ahora mismo, con lo que somos, hacemos y tenemos, es el imán que atrae mas abundancia en nuestra vida! Hacer de la felicidad una prioridad eleva positivamente nuestra energía y nos abre a más de todo eso que nuestro corazón desea.

4. GRATITUD.- La gratitud es una energía que genera y atrae específicamente mucho más de cualquier cosa por la que nos sentimos agradecidos. ¡Cuando agradecemos todo lo que amamos de la vida, y lo que nos trae alegría – sea pasado o presente – naturalmente atraemos más de lo mismo en forma mágica!    La Gratitud siempre conduce a resultados positivos y está siempre disponible para todos.

5. HACER LO QUE SE AMA.- Esto es una piedra angular para la abundancia. Se alinea con nuestros dones, con nuestra verdadera naturaleza y potencial; Nos ayuda a florecer y a expandirnos. Al abrirnos y compartir más de quienes somos, simultáneamente recibimos más abundancia a cambio.

“Haz lo que amas, sigue tus dones, fortalezas, talentos y alegrías y la abundancia te seguirá”

Seamos conscientes de lo que realmente amamos y disfrutamos e invoquemos más de eso en nuestras vidas, sea que esté relacionado o no con nuestra profesión o carrera- quizás sea una manía creativa, una pasión o interés. Al permitirnos encender la pasión y aumentar la energía, atraerá el éxito y la abundancia que queremos. Escuchar la voz del corazón y dejar que su alegría y placer nos guíen en el camino hace que los sueños se conviertan en realidad, Y por ende a una vida abundante y rica en todos los sentidos.

6. CREENCIAS POSITIVAS.- Elige creencias positivas acerca de la abundancia o de cualquier otra área en la que te sientas limitado…  Incluso, es muy importante tener creencias positivas acerca de ti mismo. Tus creencias son los filtros a través de los cuales se crea tu realidad. No son la verdad, simplemente son percepciones de la verdad, frecuentemente son tus propias pensamientos sobre la forma en que puedes cambiar las cosas; entonces, como resultado, también cambia tu realidad.

7. RECIBIR.- Es la puerta de entrada a la abundancia. En el Universo hay muchísimas cosas que quieren llegar a nosotros: amor, éxito, oportunidades, prosperidad. Somos nosotros mismos quienes, con nuestra actitud y pesimismo, nos interponemos en su camino.

  “La abundancia no es algo que se ‘consigue’, es algo que nos permitimos estar abiertos a recibir”

8. RIESGOS.- Para abrirnos a nuevos niveles de abundancia es posible que necesitemos dar un paso fuera de nuestra zona de confort, quizás este paso sea de carácter práctico o emocional. Por ejemplo, puede haber momentos en los que sea necesario gastar dinero para hacer dinero, invertir en ti mismo o tu negocio, para entrenarte y aprender nuevas habilidades.

Puede que tengamos necesidad de aventurarnos en terrenos nuevos, avanzar hacia nuevas áreas y territorios inexplorados, conectarnos con gente nueva y descubrir nuevas situaciones. Es posible que tengamos que ser  más abiertos emocionalmente, probablemente más vulnerables al exponernos.

Es importante estar abiertos a nuevas oportunidades, ser lo suficientemente valientes para asumir riesgos y tomar acciones inspiradas cuando sintamos “el  llamado”, cuando nos sintamos intuitivamente “atraídos”. Estoy hablando de estar abierto y decir “Sí” a las oportunidades positivas que nos muestra el camino. “La Oportunidad tocará tu puerta pero si no la abres, esta no podrá entrar.”

“Tú eres la fuente de tu abundancia. Tú eres el creador de tu realidad, Tu eres, mediante tus pensamientos, sentimientos, creencias, actitudes, decisiones e imaginación, quien da forma a tu abundancia. Tu eres quien le imprime energía a esa forma, Tu puedes hacer que se manifieste físicamente.” ¡TU eres la magia!

“La realidad está hecha de energía. El dinero es energía. Todo es energía.”

Las cosas en el ‘mundo real’ pueden parecer muy sólidas, pero de hecho son longitudes de onda en vibración, como la física cuántica ha demostrado.

Cuando te das cuenta el mundo físico es una manifestación de energía que se empieza a abrir a las enormes posibilidades y la abundancia innata del Universo. Abundancia que ya está ahí y siempre ha estado ahí, y que es tuya para recibirla! ¿Ya empiezas a tener una idea de qué tan abundante eres realmente?

Los límites sólo están dentro de tu mente, porque es tu mente, el proyector de la película, que manifiesta la realidad (en la pantalla).Vivir en abundancia es clave para entender que Tu eres la fuente; que ya hay abundancia total, más abundancia de la que puedas imaginar…

Te ha pasado que al acercarse las fechas de las fiestas navideñas o fin de año te sientes más nostálgico, triste, estresado o hasta ansioso y no entiendes la razón, pues para algunas personas no siempre la navidad es sinónimo de alegría y gozo ya que han vivido o están viviendo por ciertas situaciones que han hecho que termine en una posible depresión.

Existen varias razones por las que la Navidad y Año nuevo son una época poco deseada para algunos, además de temida y evitada. Según algunos especialistas de la salud mental, la depresión en esta temporada del año ocurre por no saber como expresar afecto, lo que lleva a querer demostrarlo haciendo gastos innecesarios que en muchas ocasiones acarrean más problemas, sobre todo ante problemas económicos, o bien porque las personas se crean altas expectativas en lo que se les va a regalar y al no cumplirse se sienten tristes y decepcionadas.

En algunos casos puede ser porque las personas tuvieron en su infancia malas experiencias antes y/o durante las fiestas, así que se encuentran predispuestos a pasarla mal.

Otra razón es que los recuerdos de navidades y años nuevos anteriores se apoderan de nuestra mente, recuerdos que fueron muy dolorosos para nosotros: una enfermedad, el rompimiento de relaciones amorosas o amistosas, la lejanía de un ser querido, cambios de localidad, o también la pérdida de trabajo. El hecho de revivir esos recuerdos hace que volvamos a experimentar las mismas emociones que sufrimos en su momento, provocando que en algunos casos sobrevengan las depresiones.

En especial durante Navidad y Año Nuevo que recordamos con más anhelo a los seres queridos que en su momento estuvieron con nosotros, su ausencia se nota más, y por consiguiente el vacío que se sentimos es mucho mayor.

La gente que se deprime en la temporada navideña y que coincide con el fin de año, se pone a evaluar los logros y fracasos del año fijándose solamente en aquello que no pudieron lograr.

¿CÓMO PUEDO EVITAR LA DEPRESIÓN EN ESTAS EPOCAS?

Lo primero es identificar que tenemos un pequeño problema en estas fechas y hacérselo saber a los más allegados. Si nos afecta demasiado en nuestra vida cotidiana acudir a un especialista que nos marque las pautas a seguir. La comunicación es esencial en este tipo de asuntos, comentar como se siente, y llegar a un consenso sensato con la familia para evitar que la situación se agrave. Es importante no dejarse arrastrar por la mayoría. Relajar nuestra mente, tomar aire y pararnos a pensar que podemos permitirnos y que queremos hacer. Llegar a un acuerdo entre lo que se quiere y lo que se debe es el punto perfecto para derrotar la ansiedad que nos atenaza en estas situaciones.

El tiempo de calidad es algo que buscamos en todas nuestras relaciones personales. Se refiere a los momentos especiales en la vida que forman parte de nuestra base emocional, aunque no recordemos cada detalle de ellos. Es la mirada inolvidable de su mamá cuando desenvuelve una pieza de bordado imperfecta hecha por usted; o la manera como se sintió cuando su papá le permitió estar presente en las negociaciones para comprar un carro nuevo y le dijo: “Creo que ese tipo estaba tratando de tomarme el pelo”, y usted se sintió como un socio de la empresa. Eso es lo que se conoce como tiempo de calidad.

En el agitado mundo que vivimos, en el que a veces ambos padres trabajan fuera de la casa, asegurarse de poder compartir un tiempo de calidad con sus hijos es más importante que nunca, y tiene que ser tan importante para usted como lo es para ellos.

¿Qué significa tiempo de calidad?

La esencia del tiempo de calidad es la unión del interés y la atención entre los participantes. Con nuestros hijos, el tiempo de calidad consiste en escuchar activamente y tener conversaciones genuinas. Si sólo escuchamos con un oído y mantenemos el otro conectado al teléfono o a una cacerola que está a punto de hervir, eso no es tiempo de calidad. No tiene que haber una silla con una etiqueta que lea “silla para el tiempo de calidad” ni un reloj con alarma que nos avise “Deténganse, es hora de tener un tiempo de calidad”. Casi cualquier interacción puede convertirse en un tiempo de calidad si se cumplen las siguientes condiciones:

1. Si es algo que el niño quiere hacer. A veces, pasamos muchísimo trabajo y gastamos mucho en llevar a nuestro hijo a un lugar o evento que pensamos que será una experiencia inolvidable, como un desfile, un museo o el teatro. Estamos convencidos de que ése es un tiempo de calidad. Sin embargo, a veces resulta desastroso o decepcionante y cuando más tarde le preguntamos sobre la actividad, todo lo que el niño recuerda es la puerta giratoria en el museo o el accidente que vieron en el camino. No fue un tiempo de calidad porque no fue algo que el niño quiso hacer.

2. Si se escucha y se habla activamente. Algunas veces no prestamos toda nuestra atención a nuestros hijos. Sin embargo, para que haya un tiempo de calidad no podemos escuchar con un oído y contestar con un simple “Ajá”. Para ello, tenemos que desconectarnos de los otros pensamientos y escuchar de verdad y contestar de verdad.

3. Sólo se pueden permitir interrupciones breves e inevitables. Si suena el teléfono, deje que la máquina contestadora responda o hable brevemente y dígale a la persona que le devolverá la llamada.

4. Son sólo dos personas. El tiempo de calidad puede ocurrir en grupos familiares, pero en este caso, me refiero estrictamente al que ocurre entre dos personas. En esos momentos es cuando los niños tienden a hablar más sobre lo que necesitan decir y han venido posponiendo. Necesitan tener un tiempo solos con nosotros. No se necesitan accesorios especiales para el tiempo de calidad. Los momentos se pueden coordinar con anticipación o pueden surgir espontáneamente, a la hora de dormir, almorzar, de camino al supermercado o incluso cuando ven televisión juntos.

En artículos futuros describiré algunas actividades de tiempo de calidad que enriquecerán y fortalecerán su relación con el niño. Luego de que haya leído algunas de mis sugerencias, espero que esté dispuesto a compartir con otros lectores algunas de las cosas que le han funcionado. En nuestra próxima edición le daremos detalles de cómo hacerlo.

Mientras tanto, busque el momento para tener un tiempo de calidad con su hijo.