Escuela de Padres

10 consejos para poner límites a nuestros hijos

Posted on: 21 diciembre, 2016

A través de los límites los niños y niñas aprenden a relacionarse con sus iguales y a respetar a la autoridad; comienzan a entender que las conductas emitidas van a representar una consecuencia y por ende es conveniente ceñirse a las reglas establecidas por sus padres, cuidadores, maestros y maestras. Cuando los niños conocen los límites, se sienten más seguros en su entorno, una vez esto sucede se sienten libres de explorar con el conocimiento de lo que es y no es permitido. Sin límites apropiados los niños tendrían demasiadas opciones y crearía confusión.

¿Por qué resulta tan complicado?

  • No queremos que tengan mala imagen nuestra.
  • Nos cuesta o no somos capaces de decir “NO”, es tan fácil decir “SI”.
  • No queremos que sufran pensamos que ”ya sufrirán cuando sean mayores” y esto no es sano porque cuanto antes aprendan a frustrase antes serán capaces de tolerar adecuadamente los sinsabores que la vida les va ir dando.
  • No nos gusta que los otros papás, amigos, familia,  nos lleguen a considerarnos como padres “rígidos y autoritarios”.
  • No queremos que ellos sufran lo que nosotros pudimos sufrir.
  • Tratamos erróneamente de contrarrestar la falta de tiempo y dedicación con una actitud excesivamente condescendiente.
  • No queremos el conflicto y evitamos que nos pongan mala cara.
  • Pensamos equivocadamente que somos egoístas si imponemos reglas que      nos ayuden en la convivencia.

    Para conseguir una convivencia familiar sana, como padres debemos  reaccionar con apoyo emocional a la vez que permite que el hijo padezca, de modo gradual y acorde con su maduración, una cantidad creciente y natural de frustración. Es “bueno” proteger al niño pero también dejar que se exponga gradualmente a experiencias en las que no consiga todo lo que quiere. La capacidad futura del niño para enfrentarse de modo sano a la realidad depende de esto.Este proceso de adquisición de tolerancia a la frustración, que se desarrolla progresivamente, facilita que tu hijo aprenda a manejar su ansiedad y su agresividad sin temor a que le desborde. Cuando tu hijo no tolera ninguna frustración puede llegar a sentir apatía y desmotivación o, el otro extremo, ira.

 

Pautas para conseguir poner límites:

  • Antes que nada considerar que a pesar de tener claro todo lo dicho hasta ahora cometeremos errores. No existe una “receta” ideal para educar a nuestros hijos; cada hijo es distinto. Aunque  si podemos disponer de unos “mínimos” esenciales para distintas situaciones.
  • Es importante ser espontáneos, es decir tratar de hacer a nuestro modo lo que anteriormente hemos descrito. Aquello que no “nos salga” es mejor no llevarlo acabo porque nos resultará muy  incomodo y artificioso.
  • La empatía, que es la capacidad para “ponernos en su lugar”, nos ayudará a entender los motivos que ellos tienen para actuar y reaccionar en una determinada situación y, desde ahí, podemos enseñarles modos de afrontarla. Y también les enseñamos al ser modelos eso tan importante para las interrelación con los demás  que es saber ponerse en el lugar del otro. Esto le ayudará en su vida
  • La coherencia es también muy importante porque uno tiene que creer aquello que quiere enseñar. La contradicción entre lo que se dice y lo que se hace invalida la norma que o bien no se cumple o lleva a la mentira. Por eso es tan importante que los padres actúen con seguridad y sin contradicciones. Es sobre todo con un estilo de comportamiento con lo que los hijos se identifican y al que imitan. La norma concreta puede ser más o menos discutida si se le transmite una forma de ser responsable y honesta.
  • No consideres que se trata de domesticarlo, de convertirlo en algo que queremos, seremos mas eficaces en su educación si le apoyamos en el camino de encontrar sus propias capacidades, su forma de ser…, y él también se sentirá mejor mas seguro consigo mismo.
  • El castigo tiene una eficacia muy limitada sobre todo las humillaciones. Un hijo educado en un convivencia familiar donde lo habitual son las discusiones, gritos, peleas, existe una probabilidad muy alta que en el futuro reproduzca lo que ha vivido. Los malos tratos tanto físicos como verbales, hacen que tu hijo se comporte de manera agresiva o, por el contrario, en alguien extremadamente temeroso que tienda a evitar las interacciones sociales y por lo tanto presente serias dificultades para convivir con normalidad.

Consejos para poner límites: 

1. Objetividad. Crea limites específicos con frases cortas y órdenes precisas. (“no botes la comida al suelo” es mejor que un “Ten modales en la mesa”).

2. Opciones. Las opciones son buenas para hacer que tu hijo obedezca algo que no quiere, debes saber cómo mostrarle una opción entretenida. (“Prefieres que te dé yo la comida o te la pico bien y te la comes tú”)

3. Firmeza. Con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro es suficiente. El niño debe entender que no tiene otra opción más que la que das.

4. Acentúa lo positivo. Los niños reciben de mejor manera las órdenes positivas que las negativas. (“Habla bajito” a un “no grites”).

5. Guarda distancias. Cuando a una orden se le antepone un “Yo quiero”, estamos generando una lucha de poder personal y egos con nuestros hijos. (“Son las 12 hora de almorzar”).

6. Explica el porqué. Los niños necesitan respuestas y para que entiendan una orden necesitas explicarles el por qué. (“No muerdas a las personas. Eso les hará daño”) 

7. Sugiere una alternativa. Las alternativas acompañan al límite y hace que parezca más positivo. (”Ese es un lápiz labial, no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel para pintar”). 

8. Firmeza en el cumplimiento. Las reglas flexibles confunden a los niños, si les dices que la hora de dormir es a las 8 y otro día se acuestan a las 9 de la noche el niño podría después pedirte esa flexibilidad.

9. La conducta estuvo mal, tu hijo no es malo. Deja claro a tus hijos que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos. 

10. Controla las emociones. Debes evitar que tus emociones se salgan de control, si estás muy enojada, piensa, respira y luego castiga o corrige.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: