Escuela de Padres

¿Pueden las familias influir en el desarrollo de tendencias violentas?

Posted on: 26 marzo, 2019

Existe abundante evidencia experimental de que el entorno familiar es uno de los factores influyentes más poderosos. Se considera probado que las experiencias familiares pueden contribuir poderosamente para desarrollar patrones de conducta violentos y/o antisociales. La que presentamos a continuación es la evidencia experimental más significativa:

Evidencia experimental

– Estudio de Mc Cord y Mc Cord (Powers y Witmer 1951). Estos investigadores querían saber si la asistencia social podía reducir las tendencias antisociales de jóvenes de la clase trabajadora. El estudio continuó durante un tiempo, pero no se pudo determinar que hubiera una relación causal significativa. Sin embargo, los registros tomados por los asistentes sociales se pudieron utilizar para un nuevo estudio longitudinal. Esta vez se quiso saber qué había sido de los chicos estudiados al cabo de los años. En esta ocasión se puso de relieve un hallazgo experimental de lo más interesante: Se pudo concluir que las experiencias en la familia eran el factor que determinaba con más peso la tendencia y frecuencia con que los jóvenes respondían agresivamente cuando se veían amenazados. Mc Cord descubrió que las formas en que los padres habían educado a sus hijos desde la infancia se relacionaba con la cantidad de conductas violentas y antisociales de los jóvenes, y más aún, con los registros delictivos de estos niños cuando alcanzaban los 30 años. Mc Cord concluyó que las experiencias de los niños en las familias tiene una influencia sobre su conducta violenta en las etapas posteriores de su desarrollo y determina en gran medida las posibilidades de convertirse en delincuentes.

Tener en cuenta la familia

En efecto, podemos afirmar que el entorno familiar puede convertirse en un caldo de cultivo favorable para el desarrollo de tendencias violentas y antisociales. Por lo tanto es necesario que todos los educadores tengan siempre presente en su actividad, que las familias representan una “piedra de toque” tanto en las intervenciones primarias (formativas) como en las secundarias (correctoras) en los programas dirigidos a fomentar actitudes de convivencia, tolerancia, educación para la paz y control de la agresividad y la violencia en cualquier centro educativo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: