Escuela de Padres

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 Cfr. Elena López. Rev. Hacer Familia.

EXISTEN MUCHAS MANERAS DE TRANSMITIR CARIÑO A NUESTROS HIJOS E HIJAS. DECIRLES “TE QUIERO”, POR EJEMPLO, ES UNA DE ELLAS. PERO NO LA ÚNICA. LOS ABRAZOS, LAS CARICIAS O NUESTRA ATENCIÓN INDIVIDUALIZADA TAMBIÉN SON IMPORTANTÍSIMOS A LA HORA DE REFORZAR SU PERSONALIDAD. EN NUESTRAS MANOS ESTÁ QUE SEAN PERSONAS CONFIADAS Y SEGURAS DE SÍ MISMAS EL DÍA DE MAÑANA.

Acurrucarse

Pasar un ratito acurrucados mientras leemos un cuento, o vemos una peli (si son más mayores) es una experiencia que seguro no olvidará nunca. Podemos proponer que elijan ellos. En el caso del cuento, es un buen sistema para que se vayan a la cama. Incluso desearán que le digamos “que es hora de irse a dormir”.

Achuchones

Aunque no haya un motivo concreto para hacerlo. A la salida del cole, por casa, en los columpios… Lo importante es que por el contacto físico perciba lo mucho que le quieres. En la adolescencia, no es tan sencillo, pero ¡ataca! Además, si sufre de timidez, gracias a tu iniciativa le costará menos ser afectuoso con otros.

“¿Me quieres?”

Aprovecha estas preguntas para explicarle lo mucho que significa para ti. No se trata de aburrirles con grandes disertaciones sino más bien contarles pequeñas anécdotas que le demuestren lo que le quieres. (Con cuánta ilusión esperabais su nacimiento, la cara que pusisteis cuando le viste por primera vez…) Estas historias serán vehículo perfecto para transmitirle todo el afecto que necesita.

Un secreto…

… y cuando tengas a mano su oreja susúrrale eres el niño (niña, chico…) de __ años que más quiero del mundo. Pero ¡ojo! es nuestro secreto y no se lo puedes contar a nadie. Así, no sólo estará feliz porque le cuentas cosas maravillosas al oído, sino que se creará una complicidad entre ambos que será realmente beneficiosa para vuestra relación.

Juega

El Juego es una buena forma de expresarle nuestros sentimientos. A lo que sea… Lo importante es que paséis un tiempo juntos. Así, además de enseñarle a jugar y a respetar las reglas podrás transmitirle todo tu cariño mientras te dejas “pillar” o le encuentras después de buscarle durante un ratito, o reconoces que en esto te supera porque con los mayores, también. Una buena partida al Uno o la consola, no tiene precio.

 

¡No faltes!

A sus acontecimientos. Es más, procura llegar pronto y ¡en primera fila con cámara incluida! Sentirá que en ese momento no hay nada más importante para ti que su persona. Luego, podéis utilizar las fotos para hacer un álbum entre los dos. Así podréis comentarlo y recordar esa fecha tan especial siempre que lo deseéis. Y, si los mayores rezongan, ni caso. En el fondo lo agradecen.

El paño de lágrimas

Es en los malos momentos cuando más necesita de tu cariño. Si está triste, pregúntale qué pasa y ofrécele toda tu ternura. Quizá sólo es una simple discusión. No le quites importancia. Ofrécele todo tu apoyo y anímale a solucionar la situación. Y si no quiere contártelo, no te agobies. Mírale a los ojos y dile: estoy aquí para lo que necesite. Siempre. Lo sabes ¿verdad?

Una tarde en la cocina

Puede ser una buena excusa. Hacer una tarta juntos o preparar su cena preferida con su ayuda, le harán sentir útil y querido. Además, qué mejor lugar que los fogones y la cocina para compartir interesantes secretillos. Aprovecha la situación y establece las bases de una buena comunicación.

El arca del tesoro

Enséñale donde guardas las cosas o dibujos que te regaló. Le llenará de orgullo y alegría. Sobre todo si al enseñárselo le vamos contando pequeñas anécdotas de aquella época: Cómo esperabas con ilusión que llegase tu Día para recibir su regalo, lo que dijeron los demás… Así comprenderá lo importante que es en tu vida.

 

Al enemigo… desprevenido

Si os cruzáis u os encontráis por la casa, pégale un abrazo y un beso diciéndole algo como “¡pero qué cosa más guapa, madre!” puede obrar auténticos milagros en los pequeños y “sana protesta” en los mayores. Igual nos sorprenden a nosotros con algo parecido cuando menos nos lo esperemos.

Una galería

Organiza una galería de fotos en algún lugar de la casa con las que vaya teniendo cada curso. Así, los invitados podrán verlo y hacer comentarios. ¡No hay nada que más les guste que sentirse importantes, aunque sólo sea durante unos minutos!

Crear “ambiente”

Procura crear en casa un ambiente de ternura generalizado. Que sientan que su familia se quiere es tan importante como que les digamos lo mucho que nos importan. Si observa cómo nosotros nos decimos palabras cariñosas a diario y nos apoyamos mutuamente, no dudará en entrar en el juego participando activamente y manifestando con total libertad sus sentimientos hacia nosotros.

Aprovecha los días más largos

Cuando las tardes son más largas, iros a pasear. Este puede ser un rato para charlar sobre “las cosas importantes de la vida” (sus amigos, sus juegos, sus sentimientos…) Son cosas que dejan su poso. Hacer recados, ir de compras…

Perdón Público

Las discusiones familiares son algo normal. Si oye pelear, que también vea cómo os pedís perdón. Así, no se sentirá angustiado pensando que ya no os queréis o, lo que es peor, que es culpable de la tensión. Y aprenderá a pedirlo y a otorgarlo.

Mírale

Cuando te hable, deja lo que estés haciendo y mírale a los ojos. Mantén una expresión que anime y respóndele con cariño. Esto, tan simple, le hará mucho bien: Sabrá que te importa, que sus cosas están muy por encima de cualquier tarea o la tele. Es protagonista, tu principal prioridad en este mundo.

A reírse juntos

Cualquier excusa puede ser buena: Un chiste, unas cosquillas… Necesitan reírse para expresar su felicidad, pero también necesitan ver cómo en su casa habitualmente os reís. Para ellos es sinónimo de equilibrio, amor y estabilidad.

Aplaude y aclama

Cuando te diga “mira qué he hecho”, míralo. Aplaude y aclama: “buen trabajo”. Igual sólo es un monigote de plastilina, pero sentirá que estamos orgullosos de su ingenio y aumentará su seguridad. Y no dudará en seguir hacia delante con gran aplomo: Al fin y al cabo, tú ¿no piensas que es una persona maravillosa?

Déjale al margen

No le inmiscuyas en tus preocupaciones. No puede ayudarte y lo único que se provoca es que sufra. Si los problemas económicos, personales o del trabajo te agobian, procura aparcarlos en un rincón de tu cabeza. Un rato en su compañía leyendo “Caperucita” o cantando por enésima vez puede que hasta te venga bien.

Con un poco de azúcar

Todos pasan por malos momentos. Una pelea o un mal día en el cole… El mejor bálsamo es la sonrisa de mamá o papá. No se trata de que le quitemos importancia a su “gran dilema” sino de que le ofrezcamos la tranquilidad suficiente. Le ayudemos a relajarse. Mañana no se acordará de lo que le preocupaba, pero sí recordará siempre la paz que le transmitimos ese día cuando tanto lo necesitaba.

Dale su tiempo

Lo que más aprecia un hijo o hija es la atención “exclusiva”. Si le dedicas cada día un momento sólo para él y sabe que es sólo suyo, se sentirá en el cielo. Es muy importante cuando hay hermanos. Favorece la convivencia y reduce los celos. Intenta organizarte de forma que hagas algo al día sólo con cada uno… y si no, de vez en cuando.

PARA PENSAR

En la infancia y la adolescencia es muy importante sentirse queridos. ¡Bueno! En la infancia, en la adolescencia y en todas las edades… Así que en la medida en que les mostremos el afecto, les acostumbraremos a expresarlo.. ¡ y a nosotros también nos vendrá bien!

Pero, para que la cosa no quede sólo en buenos propósitos, podemos intentar realizar un pequeño “autoexamen” cada noche. Así, podemos descubrir cuántas veces a lo largo del día hemos “ejercido” el cariño y el afecto.

Seguro que, a veces, nos sorprenderemos a nosotros mismos al contar siete, ocho veces. ¡Nos ponemos un notable!

Otras igual no llegamos al “suficiente”. Pues ya sabéis: ¡A recuperar!

Total, mucho no nos costará ¿A quién no le gusta un cariño?

Estimado profesor: Él tiene que aprender que no todos los hombres son justos, no todos son verdaderos, pero por favor decirle que para cada villano hay un héroe, que para egoísat, también hay un líder dedicado.

Enséñele que para cada enemigo, allí también habrá un amigo. Enséñele que es mejor obtener una moneda ganada con el sudor de suf renet que una moneda robada.

Enséñele a perder, pero también para aprender a disfrutar de la victoria, hablale de la envidia y sácalo de ella, dale a conocer la profunda alegría de la sonrisa silenciosa, y a maravillarse con los libros, pero deja que él tamién aprenda con el cielo, las flores en el campo, las montañas y valles.

En las bromas con amigos, explíquele que más vale una derrota honrosa que una victoria vergonzosa.

Enséñele a creer en sí mismo, incluso si está solo frente a todo el mundo. Enséñele a ser suave con los gentiles y ser duro con los duros, enséñale a nunca entrar en un tren, solo porque otros entraron.

Enséñele a escuchar a todos, pero en la hora de la verdad, decidir solo, enseñarle a reír cuando esté triste y explíquele que a veces los hombres también lloran.

Enséñele a ignorar las multitudes que claman sangre y a luchar sólo contra todo el mundo, si piensa que es justo.

Trátelo bien, pero no lo mime, ya que sólo en la prueba de fuego se sabe que el acero es real. Déjelo tener  el coraje de ser impaciente y a tener coraje con paciencia.

Trasmítale una fe sublime al creador y fe también en sí mismo, porque sólo entonces puede tener fe en los hombers.

Sé que pido mucho, pero vea lo que peude hacer, querido profesor.

Abraham Lincoln, 1830

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN

Mientras disfrutamos la temporada festiva, es importante preguntarnos si le estamos enseñando a nuestros niños los valores que creemos son importantes para vivir una vida responsable y significativa.

Vivimos en un mundo de alta velocidad y con muchas exigencias. Los medios de comunicación bombardean a los niños con mensajes que son a menudo opuestos a lo que valoramos. Éstos animan a los niños a querer más, comer más, ser “sexy”, y ser irrespetuosos hacia los adultos, y los niños pasan horas en el teléfono y en la computadora, expuestos a estos mensajes.

Es difícil enseñarle a los niños que no pueden tener todo lo que quieren, o lo que tienen sus amistades. El estimularles a apreciar lo que tienen, a disfrutar la naturaleza, y a ahorrar para algo especial toma tiempo, atención, y paciencia.

Es trabajo de los padres, familiares y maestros dedicarle tiempo a los niños, y no usar el dinero o los regalos como sustitutos de la atención. El tiempo juntos es el mejor regalo que podemos darle a nuestros niños.

Los adultos comunicamos nuestros valores por medio de nuestras expectativas, palabras, y acciones. Los niños ven lo que hacemos, y si nos ven mostrando generosidad hacia otros, aprenderán a ser generosos. Si nos ven agradecidos por las pequeñas cosas, no serán codiciosos. Si exigimos que usen buenos modales, aprenderán a decir “por favor” y “gracias.”

Guías:
1. Enseñar con nuestro ejemplo, siendo respetuosos y notando lo bueno en las personas. Cuando veamos una película juntos, hablemos sobre los valores de los personajes.
2. Cenar como familia lo más posible, y conversar sobre eventos comunitarios y culturales.
3. Agradezcamos a nuestros niños por ayudar con los platos, o por visitar a la abuela. No los halaguemos solamente por su desempeño en la escuela o los deportes.
4. No esperemos que nuestros niños sean perfectos. Disculpémonos cuando cometamos errores.
5. Expresemos nuestras opiniones, pero respetemos las diferentes. Aprendamos obre culturas y religiones diferentes a las nuestras.
6. Cuando nos sea posible, llevemos a nuestros niños al trabajo con nosotros.
7. Resolvamos conflictos sin lastimarnos. Cuando estemos enojados, calmémonos antes de disciplinar a nuestros niños.
8. Sentémonos metas como familia, anotémoslas, y discutamos cómo las alcanzaremos. Tal vez durante la temporada festiva trabajemos en un albergue, u horneemos galletitas para un vecino solitario.
9. Besemos a nuestros niños a la hora de dormir. Digámosles cuán importante son en nuestras vidas.
10. Escuchemos con nuestros oídos, ojos y corazón. ¡Apreciemos nuestra familia!

Por nuestros niños, decidamos qué es importante para nosotros, y acordemos qué hacer en el año entrante para añadir más significado a nuestra vida familiar, según nuestros valores.

1.- Objetivo General:

  • Reconocer los atributos de la educación que están presentes en el ejemplo que los padres le dan a los niños, a través de las conductas que manifiestan ante ellos y al trato que les proporcionan.

El comienzo de reunión debe darse en un clima de cortesía y reconociendo el esfuerzo de los asistentes para concurrir al presente encuentro, dejando sus quehaceres de lado, priorizando esta inversión de tiempo a favor de los hijos, la familia y su propia persona.

2.- Cuento Disparador: “PAPEL ARRUGADO”.

En cierta oportunidad en un encuentro similar a éste un padre, se me acercó y me comentó lo siguiente:

“Mi carácter impulsivo me hace estallar a la menor provocación y ni que hablar cuando estoy cansado… La mayor parte de las veces después de uno de esos incidentes, me siento avergonzado y me esfuerzo por consolar a quien he dañado…

Un día un psicólogo, quien me vio dando excusas después de una explosión de ira, me entregó un papel liso y entonces me dijo:

– Estrújalo…

Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel y se lo entregué:

– Ahora déjalo como estaba antes de arrugarlo- me dijo sin siquiera hacer el gesto de recibirlo de vuelta.

Por supuesto que no pude dejarlo como estaba. Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas…Entonces el psicólogo me miró casi con ternura y me dijo:

– “El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel.

Aunque intentemos enmendar el error, ya estará MARCADO.

Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello nos arrepentimos. Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado… Y lo más triste es que dejamos arrugas en el corazón de nuestros hijos. Desde hoy, dijo el psicólogo, sé más comprensivo y más paciente y cuando sientas ganas de estallar recuerda el PAPEL ARRUGADO.

NOTA: Este breve cuento puede generar en los padres cierta angustia o desazón, porque es habitual que los adultos de nuestra comunidad actuemos impulsivamente tras alguna urgencia. Para bajar estas tensiones, sugerimos iniciar a los padres en técnicas del Manejo de Emociones, propuestas en el Cuadernillo Aprendiendo a Crecer-2008 del EGB2, o en la técnica de la Coherencia Cardíaca, (similar a la técnica de relajación por respiración profunda), del médico psiquiatra David Servan-Schreiber, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburg.

Descripción de la técnica de la Coherencia Cardiaca: El monitor pasa a describir la técnica e intenta ponerla en práctica con todo el grupo:

“Comenzamos con una inspiración profunda, mientras mentalmente nos remontamos a un recuerdo personal donde sentimos que hubo paz y armonía. Dicho recuerdo, debe permanecer en nuestra mente, aislándonos de la situación real que vivimos por un momento, luego expiramos lentamente y nos quedamos “sin aire” 2 ó 3 segundos y volvemos a inspirar profundamente. Podemos cerrar los ojos al principio y mantener este círculo de inspiración-recuerdo-expiración, hasta sentir que nos hemos calmado. Luego de haber pasado el pico de la ira, podemos dejar de lado el recuerdo armonioso y “pensar como funciona nuestro corazón” cada vez que inspiramos (oxigenamos la sangre que el corazón envió a los pulmones, para que se “limpiase”) y cuando expiramos (sale lo tóxico de nuestro organismo). Es aquí donde al descansar sin aire, por 2 ó 3 segundos, ayudamos a bajar la frecuencia cardiaca y logramos la coherencia que nos tranquiliza y nos permite ser más racionales en nuestras reacciones.

Lo ideal es realizar esta práctica, todos los días, durante 30 minutos. La experiencia demuestra que disminuyen notablemente las reacciones violentas frente a situaciones movilizantes.”

 

3.-Exposición del tema: RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS.

Se inicia colocando un cartel en el pizarrón con el texto siguiente:

EL GRAN RETO DE LA PATERNIDAD CONSISTE EN CÓMO DAR EL MEJOR EJEMPLO A LOS HIJOS Y CÓMO TRATARLOS AMABLEMENTE.

Se lee primero en silencio y luego en voz alta; se reflexiona y se solicita a los presentes que expresen lo que para ellos significa lo leído. Se puede escribir en forma de lluvia de ideas, para luego trabajar con ellas. Se continúa con apreciaciones sobre la humanidad actual, tan desarrollada técnica y científicamente y lo extraño que resulta pensar, que esa misma humanidad no prepara a sus miembros para la tarea más importante como especie, la de SER PADRES de la generación futura. En general para formar una familia nadie se prepara y se avanza por ensayo y error, aplicando los códigos de la crianza recibida, con aciertos y desaciertos, influidos por las presiones sociales contemporáneas.

a) Cualidades de una buena educación

La importancia que tiene la educación, en un hogar contenedor, es fundamental, ya que el clima familiar es el ambiente más apropiado para establecer las bases de la personalidad, que luego se desarrollará con una educación integral.

”Los padres son el primer contacto que tenemos, son nuestra primera referencia del mundo. Este contacto inicial es sin dudas, uno de los tantos patrones que determinará lo que haremos después. Desde ese momento hasta los 3 ó 4 años formamos la visión que tendremos del mundo que nos rodea y la actitud hacia las demás personas.

Aún sin saber demasiado, el sentido común nos indica que no debemos “darles todo servido” a nuestros hijos, haciendo todo por ellos, convirtiéndolos en personas inútiles; pero tampoco podemos esperar que ellos cumplan con nuestros deseos y terminen con nuestras frustraciones.

NO TENEMOS DERECHO A USARLOS PARA DESAHOGARNOS DE NUESTROS PROBLEMAS PERSONALES.   Debemos ayudarlos a desarrollar, ejercitar y fortalecer sus potencialidades físicas, intelectuales, sociales, afectivas y espirituales.

En general los padres desean una mejor educación para sus hijos y depositan sus expectativas en la escuela primaria, secundaria o universitaria. Algunos creen que si tiene excelentes calificaciones, es un niño o joven educado. Veamos un ejemplo:

“Un estudiante brillante en su camino hacia la escuela donde cursaba 7º año, ve una pelota tirada en el piso, la patea y sin querer rompe la ventana de una casa vecina. En lugar de pedir disculpas y enmendar su error, corre hasta su casa y no le dice nada a nadie, total nadie lo vio.”

A continuación el docente procede a preguntar que opinan del caso. Se puede hacer una lluvia de ideas en el pizarrón y al final concluir con apreciaciones similares a éstas:

Ni las mejores calificaciones, ni las menciones de honor que este joven pudo haber recibido en su vida, pueden hablar de él como un muchacho “bien educado”. Ninguna escuela o universidad incluye en sus programas de estudio “EL ARTE DE SER FELICES” o “PONERSE EN LA PIEL DEL OTRO” o “AYUDA A TU PRÓJIMO” o “COMO ENMENDAR ERRORES”; es tarea de los padres enseñarlas con su ejemplo, desde que sus hijos son pequeñitos.

Colocar un cartel en el pizarrón de:

LAS CUALIDADES DE UNA BUENA EDUCACIÓN

  1. RAZONABLE
    a) con Paciencia
    b) con Talento
  2. RESPETUOSA
  3. ÍNTEGRA
  4. DESINTERESADA
  5. ADECUADA

1.- Cuando hablamos de “buena educación” pensamos en una que forme al niño/a en cualidades y valores humanos como servicio, lealtad, solidaridad (solicitar a los padres presentes que ayuden a completar la lista, reflejando los valores de la comunidad donde viven). De este modo vamos sacando lo positivo que hay en el niño /a y corrigiendo lo negativo, con paciencia y talento, siendo realistas a cerca de las habilidades y cualidades que posee nuestro hijo/a.

La pregunta clave es ¿qué significa educar con paciencia y talento siendo realistas?

a) Ser pacientes, significa no alterarse porque nuestro hijo no es perfecto. En la impaciencia de los padres por la no-perfección de los hijos hay mucho de vanidad o frustración personal. Hay que ver a los hijos como son, no como quisiéramos que fuesen, siendo realistas respecto de sus capacidades, fortalezas y debilidades.

b) Ser talentosos en la crianza de los hijos es un gran desafío, pues debemos saber esperar el momento oportuno para corregirle o animarlo, buscando la manera más apropiada según el temperamento o estado de ánimo del niño. De este modo se irá formando, sin deformar ni destruir en él, impulsos, ilusiones, caracteres que más tarde puedan ser aprovechados para su beneficio. Es decir, no se le puede pedir al niño que cambie su personalidad, sino que se esfuerce por corregir aquello que puede causar daño o problemas a futuro, teniendo más posibilidades de efectuar los cambios si se detecta a temprana edad.

NO EXISTEN PERSONAS PERFECTAS, SINO PERFECTIBLES.

2.- Los hijos no son de nuestra propiedad, son seres humanos dotados de libertad y entendimiento a quienes debemos respetar profundamente. No podemos disponer de ellos a nuestro antojo y capricho y debemos tener todas las consideraciones posibles, cuando decidimos sobre asuntos que pueden afectarlos profundamente: viajes largos, mudanzas permanentes, obligarlos a ser anfitriones mostrando sus habilidades sin su consentimiento, etc.

3.- La educación debe tomar en cuenta cuerpo, inteligencia y espíritu. El descuido de alguna de ellas y sobre todo la referida a la psíquicaespiritual, puede generar individuos muy capaces en otras áreas pero con valores no muy apreciados.

4.- Debemos educar a nuestros hijos por el bien de ellos y no en provecho nuestro, para satisfacer nuestras necesidades afectivas, económicas o de cualquier otra índole.

5.- Lo que para un niño puede ser bueno, para otro puede ser terrible. Los padres debemos tener una intuición especial para descubrir y conocer el carácter de nuestros hijos y por ende, evaluar cómo reaccionaría ante tal palabra o hecho y buscar el modo de llegar a ellos sin herirlos.

Saber educar es saber exigir, pero también debe incluirnos a nosotros como padres, debemos exigirnos ir mejorando junto con nuestros hijos, luchando por combatir nuestros defectos y ésta actitud nuestra será un estímulo para que nuestros hijos hagan lo mismo.

Recordemos:

La palabra mueve… el EJEMPLO arrastra…

4.-Reflexión:

CUALIDADES DE LOS PADRES EDUCADORES Y LECCIONES IMPORTANTES A ENSEÑAR, MEDIANTE EL EJEMPLO

(Producción colectiva y elaboración de un listado, en base a lo visto en este encuentro).

Recordemos:

Siempre es tiempo de aprender.
Siempre es tiempo de cambiar.
Se lo debemos a nuestros hijos.

5.- Reflexión crítica sobre lo tratado en esta sesión del Taller

Idea disparadora del debate: DEDICACIÓN, ENERGÍA Y DETERMINACIÓN, SON NECESARIOS PARA LOGRAR HIJOS FELICES, QUE PUEDAN VIVIR UNA VIDA PLENA EN PAZ, ARMONÍA Y AMOR.

6.- Breve evaluación escrita

Al finalizar la reunión, entregar un pequeño cuestionario para ser respondido individualmente.

a) ¿Qué les pareció la reunión?

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b) ¿Cuál aprendizaje creen que pueden aplicar con su familia?

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c) ¿Tiene alguna sugerencia para el último encuentro?

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7.- Despedida e invitación para la próxima reunión.

  • Se agradece la presencia.
  • Se les invita para el último encuentro y se les sugiere invitar a cualquier adulto, de la familia, que esté interesado en los temas tratados en este Taller.

Recordar el compromiso de ir cambiando, día a día, aquellas actitudes que nos hacen daño a nosotros mismos, a la pareja, a los hijos y todos los que nos rodean.

Lo ideal es comenzar poco a poco, e ir incorporando actividades cotidianas a la vida familiar. Retomar horarios de sueño y de alimentación, en lo posible, varios días antes de regresar a las actividades diarias.

Estamos habituados a lo que hacemos frecuentemente y tenemos variados estímulos por repetición que se extienden en el tiempo, por eso el problema está en que cuando salimos a vacaciones, cambiamos esas rutinas y nos deshabituamos a eso que hacemos, por lo que retomar cuesta y puede llevar a las personas a no responder adecuadamente.

Los expertos sostienen que el cansancio y el agotamiento se reflejan en la parte de los hombros, en la expresión facial y en el sistema muscular, por lo que es recomendable hacer ejercicios de relajación, o anexar una actividad lúdica o deportiva, que puede no ser solo en época de vacaciones, sino para todo el año.

Es bueno también que antes de ingresar se organice una agenda de tareas y se prioricen no sólo las relacionadas con el trabajo sino las de familia, para empezar resolviendo asuntos y abriendo campo para nuevos desafíos.

Ayuda el identificar, al menos, una meta precisa a mediano o largo plazo; reanudar relaciones de amistad con personas del entorno; definir actividades agradables dentro del ambiente laboral y, al mismo tiempo, hablar de aquello que no nos gusta, y separar los tiempos de trabajo de los espacios personales. 

  • No deje tareas laborales pendientes antes de salir a descansar, pues esto lo mantendrá en tensión a lo largo de sus vacaciones, y llegado el momento de regresar, estará sobreestimado emocional y mentalmente. Incluso, es posible que se muestre molesto, incómodo e irascible con lo niños y la pareja, incomodando a toda la familia.
  • No deje que pensar en volver a la cotidianidad le cambie la actitud apacible de las vacaciones. Detenga esos pensamientos negativos, pues condicionan el regreso al trabajar y lo hacen pesado.
  • Vaya retomando en familia las actividades normales. Ayuda realizar una distribución del tiempo de trabajo y de descanso en casa.
  • Si existe malestar a nivel individual o familiar por el fin de las vacaciones, es preciso reconocerlo y generar el espacio para hablarlo. Identifique temores y expectativas respecto al retorno a las actividades laborales y escolares.
  • Si los horarios de sueño se han afectado en vacaciones, empieza a normalizarlos, no solo los de los niños sino los de los adultos también, así como las horas de las comidas.
  • Es muy importante que los padres descansen realmente en vacaciones y que no sigan con las mismas tareas de la casa, pues eso repercute también en los niños, ya que ellos observan sus actitudes y no se disfrutan mutuamente. Hay que lograr la armonía emocional, planificarse, y disfrutar del descanso para tener en el trabajo una actitud mental positiva.
  • Procure retomar sus buenos hábitos de alimentación, y si no los tiene, adquiéralos. El desayuno, por ejemplo, es primordial, pues si no hay una buena nutrición desde la mañana, decae sustancialmente el rendimiento físico e intelectual de personas.