Escuela de Padres

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El 50% de los accidentes infantiles ocurre en casa. Los más comunes son las caídas, los golpes y las intoxicaciones. Luego vienen las quemaduras, el ahogamiento y las lesiones provocadas por la electricidad. Pero tranquila, la regla de oro es no dejar a los niños solos y poner en práctica estas medidas de seguridad.

  • Ventanas de mírame y no me toques. No coloques cerca de las ventanas muebles, por los que el niño pueda trepar y “ver qué pasa por ahí”.
  • Puertas bien cerradas. Coloca topes de seguridad para que nunca se cierren del todo o de golpe. Así evitarás que el niño se pille los dedos.
  • Se llama detergente en polvo, no pica-pica. Los productos de limpieza están mejor guardados en armarios altos que debajo del fregadero.
  • El paracetamol no se deja en la encimera de la cocina. Lo dicen las cajas de medicinas: “Mantener fuera del alcance de los niños”. Su sitio es un botiquín con llave.
  • Esto es un fogón y quema mucho. Sí, presenta a tu hijo los fogones de la cocina y explícale que quedan mucho cuando están de color rojo. Usa preferentemente los quemadores de atrás y coloca los mangos de los cazos hacia dentro, para evitar que, por descuido, se derramen líquidos calientes.
  • ¿Quién ha puesto aquí esta esquina? Los protectores para los picos de las sillas y las mesas son un imprescindible en las casas donde hay un niño aprendiendo a andar.
  • Enchufes camuflados. Basta tomarse la molestia de taparlos con protectores y se acabó el problema.
  • Escaleras con acceso restringido. Las barreras de seguridad evitan que el niño acceda sin la supervisión adulta.
  • Nunca acueste a su hijo en una superficie blanda tipo cojín o almohada pues se puede asfixiar, no debe tampoco acostarlo sobre una superficie envuelta en plástico pues si apoyara su boca sobre él podría ahogarse.
  • No deje ninguna bolsa de plástico al alcance de su hijo, porque si se la introdujera en la boca, o se la pusiera en la cabeza se podría asfixiar. Por el mismo motivo no debe jugar con globos. Es una buena costumbre hacerle varios nudos a las bolsas de plástico antes de tirarlas, pues así el niño no se las puede meter por la cabeza.
  • No deje sin recoger juguetes pequeños ni otros objetos de pequeño tamaño que su hijo pueda llevarse a la boca y atragantarse, por ejemplo monedas. Vigile que los juguetes al alcance de sus hijos pequeños no tengan piezas rotas y estén constituidos por piezas grandes. A la hora de comprar juguetes fíjese en la edad adecuada para su uso y en el resto de las recomendaciones del fabricante.
  • Cuidado con la comida, no permita que se llene excesivamente la boca ni que coma acostado, explíquele que no debe hablar, ni correr, ni reírse con la boca llena pues puede atragantarse. Si su hijo pequeño se atraganta, póngalo boca abajo y golpéele con fuerza en la espalda, entre los omóplatos, hasta que arroje el objeto que le haya producido el atragantamiento, después consulte a un Servicio de Urgencias.
  • Absolutamente prohibido darle a niños menores de 5 ó 6 años frutos secos, pues si se atraganta con ellos puede o bien asfixiarse, o bien producírsele una lesión pulmonar por el aceite que destilan estos productos. En cualquier caso precisaría tratamiento urgente, primero por usted como en el párrafo anterior, y luego en Urgencias. Si tiene frutos secos en su casa, vigile que no estén al alcance de su hijo.
  • Son peligrosos también los alimentos que, como los chicles, las salchichas o los caramelos, tienen la forma y el tamaño de la vía aérea del niño y pueden producir asfixia en caso de atragantamiento.
  • Tenga mucho cuidado con las pilas de “botón”, porque se pueden asfixiar con ellas o tragárselas, y en este caso podrían producir quemaduras o intoxicaciones.
  • Coloque el ordenador, la televisión, el equipo de música y demás electrodomésticos bien adosados a la pared, de manera que su hijo no pueda tocar la zona trasera de estos aparatos, que es donde suelen estar las conexiones. Apague y desenchufe todos los electrodomésticos que no esté utilizando.
  • Ponga tapa-enchufes cubriendo todos los enchufes y no deje cables al alcance de los niños. Vigile especialmente las luces de Navidad, procure que la instalación esté bien hecha y los cables bien aislados.
  • Todos los hogares deberían tener un sistema eléctrico de seguridad (diferencial ) que desconecte la instalación en caso de descarga eléctrica o de corto-circuito.
  • Guarde la maquinilla y las cuchillas de afeitar en alto y con cerradura de seguridad, al igual que las tijeras, agujas, alfileres y otros objetos de costura.
  • En la cocina y el comedor todos los cuchillos, tenedores y tijeras deben estar en cajones bien cerrados y con pestillo. El mueble donde esté la basura y todos los armarios con vajilla u objetos de cristal deben tener cierre de seguridad. Cuando cargue y descargue el lavavajillas vigile que su hijo no esté cerca.
  • Guarde en alto y bajo llave las herramientas de bricolaje.

No deje ninguno de estos objetos al alcance de su hijo pues se puede herir a sí mismo o herir a otra persona.

Quemaduras

Posted on: 10 mayo, 2016

  • Cuando bañe a su hijo vigile que la temperatura del agua sea la adecuada, para ello basta con meter el dorso de la mano en el agua y comprobar que esté templada. Debe acostumbrarse a llenar la bañera mezclando el agua caliente con la fría hasta conseguir un chorro templado, pues de lo contrario su hijo podría meter la mano en el chorro de agua caliente y escaldarse.
  • No se olvide de no dejar nunca a su hijo solo en la bañera porque se puede ahogar con mucha facilidad y rapidez.
  • Las estufas y radiadores deben estar protegidos, de manera que el niño no pueda tocarlos. Nunca debe permitirse a un niño que se acerque a una chimenea encendida.
  • En la cocina no deben entrar los niños porque es una habitación especialmente peligrosa De todas formas tenga la costumbre de usar siempre los fuegos más próximos a la pared, y no deje que los mangos de las sartenes y demás utensilios de cocina sobresalgan de la hornilla o de la encimera, pues su hijo en un descuido puede cogerlos por curiosidad y quemarse con aceite hirviendo u otro producto caliente.
  • No circule por la casa con líquidos calientes (café, te, etc…), porque su hijo le podría empujar sin querer y escaldarse al caerle encima el líquido que lleve.
  • Por el mismo motivo no debe poner manteles en la mesa pues tiran de ellos y se pueden derramar comida o líquidos calientes encima.
  • Si está usted tomando sopa o algo caliente no tenga a su hijo en brazos, pues puede volcarse el plato, o meter la mano en él.
  • No caliente el biberón del niño ni su comida en el “microondas” porque el calentamiento que produce es irregular, y puede tener zonas mucho más calientes que otras, quemándole la boca o la lengua.
  • Tenga mucha precaución con la plancha, cuando planche vigile que su hijo no esté cerca, pues las quemaduras con este electrodoméstico son muy frecuentes.
  • Si deja su coche al sol cubra el portabebé con una tela para que cuando coloque en él al niño no se queme, tenga un cuidado especial con las partes metálicas.
  • Si pasean bajo un sol intenso cúbrale la cabeza a su hijo con un sombrero para evitar insolaciones, y no se olvide de aplicarle un buen protector solar sobre las zonas descubiertas de su piel. Durante el verano, si se está bañando, no se olvide de aplicarle el protector solar con frecuencia pues con el agua se elimina de la piel

Los accidentes son la causa principal de muerte de niños en los EEUU. Cada año miles de niños mueren en accidentes, y millones de niños necesitan asistencia médica para lesiones causadas por accidentes. Los niños pequeños son especialmente vulnerables, dados su inocencia sobre los riesgos en la vida. Por eso, a menudo sufren caídas, cortadas, quemaduras, asfixia, ahogamiento, envenenamiento, y electrocución. Gran parte de los accidentes que sufren los niños ocurren en el hogar y se pueden prevenir.

A continuación le ofrecemos una lista de guías para eliminar peligros y hacer de su hogar un lugar más seguro para sus niños, para la familia, y para todo el que visite su hogar.

Guías Generales
1. Alarmas de humo en buen estado

2. Extintores de fuego a la mano
3. Botiquín con materiales de primeros auxilios a la mano
4. Termostato de agua caliente limitado a 120 grados
5. Plantas venenosas fuera del alcance de los niños
6. Vestíbulos y escaleras iluminados y despejados
7. Barreras de seguridad en escaleras (arriba y abajo)
8. Alfombras y tapetes no resbaladizos
9. Enchufes de electricidad tapados
10. Ángulos puntiagudos de mesas y muebles cubiertos o acolchonados
11. Chimeneas, radiadores y calentadores con barreras
12. Bolsas de plástico fuera del alcance de los niños
13. Cordones de persianas y cortinas fuera del alcance de los niños
14. Puertas y ventanas con seguros
15. Lista de números de emergencia cerca del teléfono
16. Plan de evacuación de emergencia en caso de fuego o terremoto
17. Adultos adiestrados en primeros auxilios y resucitación cardiopulmonar
18. Armas de fuego bajo llave
19. Mascotas no peligrosas
20. Supervisión constante a niños pequeños

Baños
1. Tapas de inodoros cerradas

2. Medicinas en envases a prueba de niños
3. Navajas de afeitar y otros utensilios filosos fuera del alcance de los niños
4. Secadoras de pelo y otros aparatos eléctricos lejos del agua
5. Alfombra de goma o adhesivos en la bañera o ducha

Cocina
1. Superficies, comidas, y líquidos calientes fuera del alcance de los niños

2. Cuchillos guardados en lugares seguros
3. Agarraderas de ollas apuntando hacia adentro
4. Cables eléctricos fuera del alcance de los niños
5. Productos de limpieza retirados o guardados bajo llave

Dormitorios
1. Cunas y camas de niños lejos de superficies calientes

2. Ventanas aseguradas o enrejadas
3. Pintura no tóxica en muebles y juguetes
4. Juguetes apropiados para la edad de los niños
5. Ropa de niños resistente a las llamas

Alrededores
1. Pasillos y escaleras despejados y en buen estado
2. Recipientes de basura bien tapados
3. Herramientas fuera del alcance de los niños
4. Pesticidas, detergentes, y otros productos químicos guardados
5. Piscinas y área de juego cercados y supervisados

Los accidentes son la causa más frecuente de consulta en los Servicios de Urgencias durante la infancia y la adolescencia. Ya desde antes de nacer su hijo debe ir modificando su hogar para hacerlo seguro para él, pues durante los dos primeros años de vida es el hogar el escenario de la mayor parte de los accidentes. Cuando crezca, éstos serán más frecuentes fuera de casa: en la calle, en el colegio o en el campo de deportes.

Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

El niño está particularmente expuesto a las intoxicaciones medicamentosas. Es por todos conocido lo atractivas que pueden resultar para un pequeño las cápsulas o comprimidos de colores vivos empaquetados cuidadosamente en sus envases. Por elllo, es conveniente tomar ciertas precauciones a la hora de guardar en casa las medicinas o permitir al niño la automedicación de ciertos tratamientos.

La causa más frecuente de intoxicaciones (más del 30 %) la constituyen los medicamentos, seguidos de productos del hogar (~ 25 %), alimentos, tabaco y licores (~ 12 %) y productos químicos (~ 5 %).

Las intoxicaciones medicamentosas más graves, que pueden ser mortales, son producidas por antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos (indicados en procesos alérgicos), aspirina, benzodiazepinas (en estados de ansiedad, depresión alteraciones nerviosas, etc), y otros como simpaticomiméticos (indicados para muchas patologías distintas). Las intoxicaciones por medicamentos son 3,5 veces más frecuentes en los niños menores de 15 años (especialmente en los de 2-3 años) que en los mayores de 15 años.

¿A que se deben las intoxicaciones?

Normalmente, y en la mayoría de los casos los motivos que llevan a una intoxicación, son:

a) Ingesta accidental de fármacos en los niños pequeños que comienzan a explorar su entorno y tienen acceso a su medicación (salicilatos, antidepresivos) o a la utilizada por sus familiares.

b) Intoxicaciones en el curso de un tratamiento derivadas del desconocimiento de la farmacología clínica de los fármacos en el niño (kernicterus por sulfamidas, síndrome del niño gris por cloranfenicol e intoxicaciones por teofilina) o de errores o dificultad en la dosificación.

c) Intentos suicidas, más frecuentes en la adolescencia (salicilatos, paracetamol, benzodiazepinas y barbitúricos).

Precauciones a la hora de prevenir estos riesgos:

a) Evitar los medicamentos que han demostrado ser peligrosos en el niño (tetraciclinas y cloranfenicol).

b) Evitar los medicamentos innecesarios.

c) Elegir medicamentos que hayan demostrado ser eficaces y seguros en el niño.

d) Diseñar un tratamiento adecuado en cuanto a dosis y forma de administración teniendo en cuenta que el niño no es un adulto de poco peso, especialmente en el neonato.

e) Controlar el tratamiento, si es necesario mediante la monitorización de los niveles séricos, de fármacos como aminoglucósidos, antiepilépticos, antineoplásicos, corticoides, digoxina o teofilina.

f) Diseñar un tratamiento lo más simple posible, dar instrucciones claras y controlar el cumplimiento terapéutico y la retirada de la medicación.

g) Utilizar envases que resulten difíciles de abrir por el niño.

h) Guardar los medicamentos que utiliza el niño o sus familiares en un botiquín fuera del alcance de los niños y cerrado con llave.

i) No guardar en el hogar los medicamentos que sobran, ya que, además de favorecer la automedicación, pueden caducar y ser ineficaces o incluso perjudiciales.

j) Evitar la automedicación.

k) Evitar los juegos infantiles con “medicinas”.

En caso de intoxicación, las medidas a tomar suelen ser trasladar urgentemente al pequeño a un centro médico, pero en estos casos, a veces las medidas en el hogar pueden paliar unos efectos más graves para la salud del pequeño en caso de no actuar urgentemente, por ejemplo saber si provocar el vómito del niño, administrarle una simple cantidad de bicarbonato, o dos cucharadas de leche pueden en determinados casos ayudar de un modo importante al pequeño.

Consejos para urgencias como éstos los podrás tener rápidamente llamando al Centro Medico Nacional de Información Toxicológica, Teléfono 91 562 04 20.