Escuela de Padres

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Los estudios son una de las grandes preocupaciones de los padres. La educación de los niños se realiza en la escuela, pero también en casa, los padres deben motivar y ayudar al niño a estudiar.

Si vuestro hijo va a clase a regañadientes o con falta de motivación, procurad analizar lo antes posible la situación con el equipo educativo del colegio. A continuación os ofrecemos algunos consejos.

El papel del profesor en la educación escolar

Si vemos que el niño ya no está motivado y que su nivel baja, es importante reaccionar rápidamente y comunicar nuestra inquietud al profesor tutor o al coordinador del curso para intercambiar puntos de vista.

Ellos tratan al niño cada día, en su condición de alumno, y tienen una percepción algo distinta de la vuestra. Puede que los responsables educativos os digan que el niño es capaz de rehacerse (1.º de ESO es un obstáculo difícil y los niños pueden sufrir “bajones” a lo largo del curso).

Y, si ven que es necesario actuar, os ayudarán a buscar soluciones (apoyo individualizado, ayuda para hacer los deberes…). En ambos casos valorarán el hecho de que manifestéis vuestra inquietud, si está justificada, ya que demuestra que os implicáis en los estudios de vuestro hijo. Es algo positivo para todos.

Consejos para motivar al niño en el estudio

Paralelamente a este “aviso” al equipo pedagógico, debéis dedicar más tiempo al trabajo escolar de vuestro hijo: conviene que estéis presentes cuando hace los deberes (especialmente los fines de semana, si durante la semana os resulta imposible), que le preguntéis la lección, que repaséis y corrijáis sistemáticamente con él los ejercicios…

Hay que prestar una especial atención al inicio de 2.º de la ESO. Muchos profesores constatan una disminución de la atención y del nivel en ese momento: los alumnos ya se han acostumbrado al nuevo marco de vida de la secundaria, ya no son “los más pequeños”, se sienten más seguros… pero tienen que mantener imperativamente el esfuerzo para no perder pie.

Laure Dumont

Para hablar bien, es necesario escribir correctamente, y esto se consigue con mucha lectura y mucha práctica sobre el papel. Cuando alguien comete faltas de ortografía la recomendación general es ‘leer más’, pero esto también puede suplirse con el dictado. 

Los dictados son una de las actividades de lenguaje más tradicionales en cuestión de docencia, y consiste en que el alumno escucha al profesor relatar un texto que tiene que reproducir escribiéndolo con exactitud. Estos ejercicios mejoran la capacidad auditiva de los niños, su atención y concentración y también ayudan a que la escritura y la ortografía tengan mejor calidad. 

Los beneficios de los dictados para niños 

1. Mejora la atención: Para que un dictado acabe de forma satisfactoria no sólo es necesario que todas las palabras y las frases estén escritas con corrección y coherencia, sino que es fundamental que el niño esté atento todo el tiempo. Cuando el docente o el padre en cuestión relate las palabras o frases y los niños vayan escribiéndolas, tendrán que estar todo el tiempo pendientes de cómo se escribe lo que la persona que dictapronuncia, lo que mejorará su capacidad de atender en todo momento a explicaciones u otro tipo de ejercicios académicos. 

2. La concentración aumenta: Al hilo de la atención, la concentración del niño también aumenta cuando se está haciendo un dictado. No sólo tienen que estar pendientes de lo que el profesor o el padre está efectivamente dictando en ese momento, sino que tienen que poner todo de su parte para poder centrarse y saber cómo se escriben las palabras que le están diciendo. 

3. Mejora la ortografía: Cuando una palabra o frase se escribe varias veces, los errores van disminuyendo. Hacer ejercicios contribuye a que las faltas de ortografía vayan siendo cada vez menores. Cuando una palabra se ha escrito de forma incorrecta y poco después se corrige, cuando vuelva a aparecer de nuevo en el mismo texto o en otro dictado, el niño podrá detectar su error y no volver a cometerlo. Además, conforme vayan escribiendo palabras que se expresen igual pero se escriban diferente: a ver y haber, vaya y valla, etc; los niños tendrán que hacer un mayor esfuerzo para saber cómo escribirlas bien. 

4. Ayudan a mejorar el lenguaje: Como la ortografía, el lenguaje también se enriquece a través de los dictados. Cuando los niños están frente a descripciones orales, además de tratar de escribir de forma correcta la palabra o la frase en cuestión, también mejorarán su capacidad de escritura y de comunicación. De esta manera, el lenguaje será más completo conforme vayan haciendo dictados porque aprenderán a decir y a escribir nuevas palabras y expresiones diferentes. 

5. Mayor capacidad activa: Un dictado es también bueno para los niños porque lleva un buen ritmo. Esto quiere decir que aunque la exposición oral sea pausada, y no vaya demasiado rápido, sí es cierto que no se para, y los niños deben estar acostumbrados a mantener su atención todo el tiempo que dure la actividad. 

6. Ayudan a la autocorrección: Cuando las palabras se repiten y aparecen combinaciones con g y j, b y v o algunas palabras que lleven h, los niños suelen tener dudas en cuanto a la ortografía. Aunque al principio se cometan errores y probablemente vuelvan a producirse durante las primeras veces, a fuerza de ver las mismas palabras o similares que se escriban igual, los niños sabrán cada vez más cómo autocorregirse. De este modo, conseguirán mejorar en ortografía antes de poner una falta, o sabrán detectar el error después de terminar el dictado. 

7. Mejoran la comprensión auditiva: Otro de los aspectos más positivos del dictado es la mejora considerable de la comprensión auditiva. Además de la comprensión lectora, los niños deben desarrollar su capacidad de audición para entender y comprender lo que están escuchando. Saber plasmar en un papel lo que se está escuchando con exactitud y sin cometer faltas de ortografía es el éxito del dictado, que además hace un gran favor a la capacidad auditiva de los niños, que descifrarán el discurso pausado del docente y lo pondrán por escrito. 

Marta Marciel

10 fallos al educar a los hijos

Todos cometemos fallos a la hora de educar a nuestros hijos. Hoy vamos a resaltar, de un modo general, los 10 fallos más habituales que solemos cometer en nuestra labor de padres.
 1.- No escuchar al hijo, no darle tiempo a que se exprese
2.- No reconocer sus virtudes o halagarle sus puntos fuertes
3.- No respetar su individualidad, nos on todos iguales
4.- No darles confianza y sobreprotegerlos
5.- No educar en la autonomía hacerles todo
6.- No hablarles con respeto, utilizar constantemente los gritos
7.- No distinguir enter hermanos, educarlos exactamente igual
8.- No parar de compararlos con el hermano, el primo, el amigo…
9.- No dejar de limitarlo, en cosas que no tienen importancia real
10.- No comunicarnos con él, no expresar sentimientos

El conocimiento y la utilización de la vía pública son, especialmente en las grandes ciudades, de una gran importancia por lo que su educación tiene que comenzar en la escuela.

Este aspecto hay que tratarlo desde dos puntos de vista: en primer lugar para enseñar los comportamientos y reglas básicas de los conductores y peatones y en segundo lugar, fomentar una educación para la convivencia y solidaridad en el entorno urbano (Contreras, 1998).

Este autor fija los siguientes objetivos:

  • Aprender a usar, disfrutar y cuidar los equipamientos urbanos, medios de transporte, zonas verdes instalaciones deportivas.
  • Tomar conciencia de los problemas viales y de las situaciones de riesgo o de peligro que pueden presentarse.
  • Descubrir y valorar las alternativas de ocio que nos ofrece el medio urbano y optar por aquellas que nos puedan proporcionar un mayor disfrute personal.

Los contenidos curriculares de la educación valores son objeto, en la actualidad, de una fuerte demanda social; la sociedad pide que esos elementos estén presentes en la educación. Se trata de contenidos educativos valiosos, que responden a un proyecto válido de sociedad y de educación, y que, por consiguiente, están plenamente justificados dentro del marco social en que ha de desarrollarse toda formación, pero que se contempla en todas las etapas.

Para asegurar su presencia en la formación profesional, los objetivos y las Unidades de Competencia, así como los Módulos Profesionales asociados o no a las Unidades de Competencia, o los Módulos Transversales deben incluir abundantes elementos y referencias al carácter moral:

  • Incorporándose contenidos relativos a ACTITUDES.
  • Presencia de estos temas en todas las Unidades de Competencia y Módulos Profesionales y Módulos Transversales obedeciendo a una intención formativa educativa de educación moral, que es inherente al proceso educativo en su conjunto.

Por ejemplo en el Título de Técnico Superior en Educación Infantil, en las Capacidades Profesionales (que expresan las capacidades más características de la profesión) se señala que los alumnos habrán de establecer relaciones sociales, afectivas y normativas, adecuadas a la situación individual y colectiva, manteniendo una actitud profesional mediante el contacto personal y el desarrollo de una intervención ajustada a los criterios metodológicos definidos.

En el Título de Técnico Superior en Animación Sociocultural, en las Capacidades Profesionales se señala que deberán atender a las personas de forma personalizada, con corrección y con las actitudes y medios de ayuda requeridos por su sistema de comunicación.

En el Título de Técnico Superior en Integración Social, en las Capacidades Profesionales se señala que deben mantener una actitud de respeto y comprensión hacia la situación y autonomía de los asistidos, determinando las normas adecuadas para aplicarlas en el desarrollo de los proyectos y actividades.

En definitiva, observamos la importancia de la educación en valores y cómo el sistema educativo lo trata a través de unos elementos concretos, para que así, desde la actuación del profesor pueda planificarse y controlar esta educación, con el fin de que estos valores sean trasladados a la práctica profesional y a su actuación directa con la comunidad o la población, es decir, con la sociedad,

El consumo está presente en nuestra sociedad y ha llegado a unos puntos de acumular productos que no se necesitan. Es necesario dotar a los alumnos de instrumentos de análisis hacia el exceso de consumo de productos innecesarios.

Vivimos en una sociedad donde parece que no se puede prescindir de las cosas, donde se corre el peligro de medir la calidad de vida o las personas por el tener más. Contreras (1998) apunta que lo más importante es valorar a las personas y al ser mis que a las cosas y al tener. Hay que dotar de una actitud critica hacia el consumo.

Los objetivos citados por Contreras (1998) en este aspecto son:

  • Ayudar a que los alumnos descubran y den prioridad al ser sobre el tener como medio de felicidad personal.
  • Tomar conciencia de las necesidades básicas para la vida distinguiendo lo necesario de lo superfluo.
  • Aprender a disfrutar y cuidar los bienes que poseen o consumen por sencillos y cotidianos que parezcan, reconociendo su utilidad.
  • Interpretar críticamente las mensajes publicitarios para discurrir sobre su veracidad y actuar libre y conscientemente ante ellos.

Se trata no solo de conocer los aspectos biológicos de la sexualidad, sino informar, orientar y educar sus aspectos afectivos, emocionales y sociales, entendiéndola como una actividad plena de comunicación entre las personas.

En nuestros días, prácticamente nadie discute la necesidad de introducir en la escuela programas de salud sexual. Es una cuestión en la que deben colaborar intensamente las familias, pues ayuda a los niños y a los jóvenes a adquirir una educación completa e integral.

La salud sexual supone tanto una información como una educación; en la primera la escuela tiene un mayor protagonismo, mientras que en la segunda, los valores mantenidos por las familias repercuten desde muy temprana edad. De ahí que resulte imprescindible la colaboración entre los padres y la escuela a favor de la coherencia en los planteamientos.

Un programa de salud sexual debe pretender que los alumnos desarrollen las capacidades siguientes:

  • Conocer, aceptar y valorar los órganos sexuales.
  • Entender la relación sexual como una forma de comunicación afectiva que busca el placer propio y el de la otra persona.
  • Entender la sexualidad como una opción personal y, en consecuencia, respetar las diferentes conductas sexuales existentes.
  • Distinguir sexualidad de reproducción.
  • Comprender los principales procesos del mecanismo reproductor.
  • Conocer las nuevas técnicas reproductoras y los mecanismos de control de natalidad.
  • Adquirir hábitos de higiene y salud relativos a la sexualidad y la reproducción.

Los alumnos tienen que comprender las relaciones con el medio en el que estamos inmersos y conocer los problemas ambientales y las soluciones individuales y colectivas que pueden ayudar a mejorar nuestro entorno. Hay que fomentar la participación solidaria personal hacia los problemas ambientales que están degradando nuestro planeta a un ritmo preocupante.

Los alumnos deben comprender las relaciones con el medio que les rodea y dar respuesta de forma participativa a los problemas ambientales locales y mundiales.

Contreras (1998), establece los objetivos que la Educación Ambiental desarrollará en el alumnado:

  • Observar y escuchar el medio ambiente de forma espontánea y libre.
  • Disfrutar el entorno de forma compatible con su conservación.
  • Adquirir una profunda sensibilidad y respeto por el medio ambiente y desarrollar una actitud de responsabilidad liada su protección y mejora.

Las actividades en la naturaleza suponen una oportunidad inigualable de desarrollar la Educación Ambiental. Desde un senderismo hasta una acampada, ofrecen la posibilidad de conocer, valorar y respetar los espacios que nos rodean. En este sentido es muy importante desarrollar juegos y deportes que sean respetuosos con la flora y la fauna (juegos sensoriales, de orientación, de limpieza…) y ser críticos con aquellos que pueden perjudicar al ecosistema.

Otra posibilidad es llevar a clase materiales de desecho que puedan ser utilizados en lugar de convertirse en basura, y también recogiendo esta de forma selectiva llevando cada material al contenedor que corresponda (papel, plástico, materia orgánica…)