Escuela de Padres

Archive for the ‘Juegos y actividades’ Category

4.1. ¿Qué son los videojuegos?

Los videojuegos son programas informáticos de entretenimiento que pueden ser utilizados a través de diferentes canales:

  • El ordenador. Pueden ser instalados a través de un CD o también se puede jugar a través de Internet[1]. En el caso de Internet, existe una modalidad de videojuego que permite la interacción simultánea con otras personas que estén conectadas en ese mismo momento.
  • La videoconsola. Existen videoconsolas portátiles (las más conocidas son la PSP y la Nintendo DS) y de sobremesa (las más conocidas son la Playstation, la Xbox y la Wii) Las videoconsolas de sobremesa deben ser conectadas a una televisión.
  • El teléfono móvil. En un principio se trataba de videojuegos muy sencillos, pero la ampliación en el tamaño de las pantallas y en la capacidad de almacenamiento de los nuevos aparatos está permitiendo una mayor complejidad en los juegos.

 

4.2. ¿Son juegos para niños y niñas?

No todos son para niños y niñas, como algunas personas creen. Por eso, en las cajas de los videojuegos podemos encontrar un icono en el que se indica la edad aconsejada.

Cualquier persona que acuda a una tienda de videojuegos podrá observar la gran cantidad de títulos dirigidos a mayores de 18 años que existe en el mercado.

 

4.3. ¿Son todos sobre violencia?

El mundo de los videojuegos es enormemente variado en temáticas y géneros. Analizando la siguiente tipología, podremos observar que no siempre la violencia se encuentra en el núcleo temático de los videojuegos:

  • Deportes. Son juegos en los que se simula la práctica de un deporte (por ejemplo, Fifa o Snowboard Supercross) o se definen y ensayan tácticas y estrategias deportivas (por ejemplo, Pc Fútbol)
  • Rol, estrategia y aventura. Los personajes tienen que ir tomando decisiones, asumiendo roles, definiendo estrategias, para lograr avanzar en el juego (por ejemplo, Final Fantasy, Los Sims o Imperium) En algunos casos, la violencia forma parte de las estrategias que se utilizan y de las decisiones que se pueden tomar en estos juegos.
  • Combate. El planteamiento de estos juegos consiste en lograr vencer a los enemigos a través de diferentes técnicas de combate (por ejemplo, Mortal Combat)
  • Plataforma. En estos juegos se debe lograr que un personaje o un objeto vaya salvando diferentes obstáculos. Según se avanza, la complejidad de las pruebas se incrementa (por ejemplo, Mario Bros)

 

4.4. ¿Por qué gustan tanto a nuestros hijos e hijas?

Es evidente que el mundo de los videojuegos atrae cada día más a población infantil y adolescente. De hecho, en algunos estudios recientes se detecta un ligero descenso en el uso de la televisión, frente a un aumento en el consumo de videojuegos e Internet.

Las razones que se suelen señalar para explicar el interés por los videojuegos son las siguientes:

– Forman parte del mundo de las nuevas tecnologías, tan atractivo para la población infantil y juvenil.

– La interactividad hace que el papel de la persona que juega sea mucho más activo que en la televisión, donde el rol de espectador o espectadora es el único posible.

– A través de los dibujos, la música y las animaciones, los videojuegos logran recrear la realidad de una manera sumamente atractiva y creíble.

– Los y las guionistas logran conectar el argumento y los personajes con el mundo infantil, adolescente y juvenil.

– Los videojuegos ya se han incorporado a la cultura de niños, niñas y jóvenes, desarrollando códigos que les diferencian del mundo adulto.

 

4.5. ¿Son desaconsejables para la educación de nuestros hijos e

hijas?

En absoluto. Los videojuegos ofrecen importantes ventajas:

– Como fuente de entretenimiento.

– Como vía para establecer relaciones sociales, ya que también pueden ser practicados en compañía de amistades. Una opción puede ser que una persona juegue y las demás observen, pero también existen juegos que permiten la participación simultánea de varias personas.

– Para desarrollar habilidades manuales, de coordinación, de orientación espacial, etc.

– Para ejercitarse en la toma de decisiones y la resolución de problemas.

– Para familiarizarse con las nuevas tecnologías.

La clave está en elegir un videojuego adecuado a las características de nuestro hijo o hija y en tener presente una serie de pautas para su buen uso.

4.6. ¿Cómo elegir el videojuego adecuado?

Si nos hemos planteado esta pregunta, es que vamos por el buen camino, ya que entendemos la necesidad de participar en la elección de los videojuegos que utilizan nuestros hijos e hijas.

Ya hemos comentado anteriormente que en las cajas de los videojuegos se incluye una clasificación por edades, por lo que éste debe ser un primer criterio a tener en cuenta. No obstante, también podremos encontrar en la misma caja una serie de iconos que nos informan sobre los contenidos que aparecen en el videojuego.

Si únicamente conocemos el título del videojuego, pero no disponemos de la caja, en los siguientes enlaces podemos encontrar buscadores que nos informarán sobre la clasificación de los mismos:

http://www.aprendeyjuegaconea.com/buscador.asp

http://www.pegi.info/pegi/search.do

Otras estrategias que podemos adoptar son las siguientes:

– Solicitar el asesoramiento del personal de la tienda de videojuegos.

– Consultar algunas páginas web especializadas. Sugerimos las siguientes direcciones:

http://www.meristation.com y http://www.solojuegos.com

Sin embargo, aunque utilicemos como referencia la información de la caja del videojuego, la opinión del personal de la tienda o la referencia de la web especializada, no debemos olvidar que el criterio más seguro para decidir qué videojuego es adecuado para nuestros hijos e hijas es el nuestro. Por ello debemos observar los contenidos reales (jugando previamente) para determinar si se transmiten valores o aparecen imágenes que sean contrarias al tipo de educación que deseamos transmitir.

 

4.7. ¿Cuáles son esas pautas de buen uso?

Se trata de pautas que pueden ser comunes a otro tipo de pantallas:

– Evitar automatismos. Por ejemplo: evitar jugar en cuanto se tiene un momento libre, sin pensar en otras alternativas posibles.

– Definir espacios libres de pantallas. Por ejemplo: evitar que utilicen los videojuegos en espacios privados (su habitación), favoreciendo que lo hagan en espacios comunes que permitan la supervisión y el acompañamiento adulto.

– Evitar el abuso. El número de horas y el espacio temporal deben estar previamente pactados. De esta manera se podrá evitar el abuso y la interferencia en otras actividades importantes (estudio, relaciones sociales, comunicación familiar, etc.)

– Tener en cuenta una serie de medidas que eviten daños físicos: no estar más de una hora seguida delante de la pantalla; mantener una adecuada distancia respecto a la pantalla; adoptar una postura correcta para evitar daños en la espalda, etc.

 

4.8. ¿Y si no estamos presentes?

Es posible que en ocasiones no jueguen a videojuegos en casa. En algunos casos se tratará de espacios en los que existe la supervisión adulta y una serie de normas de protección. Por ejemplo:

– Bibliotecas.

– Centros de ocio infantil o juvenil.

– Casas de amistades en las que está presente una persona adulta que supervisa.

En otros casos puede que no exista esa supervisión:

– Ciber.

– Salas de recreativos.

– Casas de amistades en las que no está presente una persona adulta que supervisa.

A determinadas edades deberemos poner normas dirigidas a evitar la segunda opción. Sin embargo, y según se hagan mayores, la mera prohibición puede hacer aún más atractivos esos espacios. Las opciones que tenemos son las siguientes:

  • Coordinación.

Contactar con las personas adultas responsables de esos espacios para conocer su opinión sobre la relación entre menores y videojuegos y transmitirles nuestra preocupación y posición ante este tema.

  • Comunicación.

Mantener el diálogo con nuestro hijo o hija y tener confianza en que la educación y el modelo que le hemos transmitido le facilitará que tome las opciones más adecuadas.

[1] Sobre este tipo de juegos online profundizamos en el apartado sobre Internet y Educación Familiar.

A todos nos gusta un dulce y más si nos lo regalan con forma de corazón. Estas divertidas piruetas son perfectas para celebrar el día del amor y la amistad.

Ingredientes para el sirope:

  • 200 g de azúcar
  • 80 g de glucosa líquida
  • 80 g de jarabe de fresa

Material necesario:

  • Moldes de silicona en forma de corazón para las piruetas.
  • Palitos de madera
  • Termómetro de azúcar

Procedimiento:

Para realizar estas piruletas de corazón con niños pequeños es muy importante que no estén cerca del caramelo cuando aún esté caliente.

Derretir el azúcar con la glucosa y el jarabe y cocer hasta alcanzar 147º C con un termómetro de azúcar o hasta que al echar una gota de sirope en un vaso con agua se forme una bola dura.

Repartir el caramelo en los moldes de silicona especiales para paletas y dejar enfriar.

Otras opciones y decoraciones:

Picar bombones de malvavisco en trocitos muy pequeños y añadir en el molde a medio llenar y terminar cubriendo con más caramelo.

Antes de enfriar completamente espolvorear con azúcar granulada que habremos teñido con unas gotitas de colorante líquido.

También se pueden hacer sin añadir el jarabe de fresa al sirope y colocando en el molde a medio llenar piezas delgadas que habremos recortado de gomitas, regalices u otros dulces atractivos. Para las piruetas color rosa, antes de colocar el sirope en los moldes, y cuando haya enfriado un poco, mezclarlo con 30 g de leche condensada.

Los juegos de un niño revelan su equilibrio psicológico y son un indicador de su crecimiento afectivo y emocional. ¿Qué significa, por ejemplo, su miedo a disfrazarse? Sophie Marinopoulos, psicóloga y psicoanalista, lo explica y ofrece consejos en el cuadernillo de padres de Pomme d’’Api, una revista infantil francesa de la editorial Bayard Presse.

¿Por qué hacia los 3 ó 4 años a algunos niños les da miedo disfrazarse?

Para que un niño acepte disfrazarse, antes tiene que estar seguro de quién es, tiene que conocer su identidad como niño o como niña. Si su identidad no está todavía bien asentada, si le falta madurez, puede considerar el disfraz como un ataque insufrible. ¿Cómo va a inventarse identidades nuevas cuando aún no está seguro de la suya? El traje de Superman le produce terror porque le obliga a “cambiar de piel”, es decir, a perderse a sí mismo. El niño tiene una confusión entre el disfraz y lo que él es. Aunque la idea del traje haya sido cosa suya y hayamos pasado horas confeccionándolo, aunque nos produzca una gran decepción, si el niño se niega obstinadamente a ponérselo, no debemos forzarlo, sería una torpeza por nuestra parte. Podemos proponerle que se ponga una nariz roja o un sombrero: elementos discretos que no considere peligrosos.

En cambio, los niños que han superado esta etapa de miedo, parecen disfrutar muchísimo disfrazándose, ¿verdad?

Así es, cuando los niños alcanzan la madurez necesaria, disfrazarse se convierte en una experiencia maravillosa. Es el juego simbólico por excelencia. Gracias a los disfraces, el niño puede convertirse en rey, en policía, en un ladrón, en una princesa… y, así, experimentar distintos papeles. Una niña que se pone los zapatos de tacón y el collar de su madre se identifica durante un rato con la persona que tiene derecho a prohibir y que puede “mandar” en casa. Es una experiencia que puede ayudar a soportar mejor la autoridad.

De todos modos, los niños están en la etapa de los juegos de fingimiento, tanto si se ponen un disfraz como si no. ¿Por qué lo valoran tanto?

Hacia los 5 años, algunos niños dedican mucho tiempo a esos juegos de ficción en los que su imaginario toma el poder. “Yo era un niño que estaba perdido y tú eras un malo que querías atraparme”. A esa edad, inventan historias increíbles y reconvierten los objetos, transformando su cama en barco o su mesa en cabaña. Al crear esos mundos, que están bajo su control, el niño intenta dominar los miedos y angustias que jalonan su crecimiento psíquico desde que nació. Soportar la autoridad de los padres y oír palabras que ya no son tan tiernas como cuando era un bebé, causa miedo; como descubrir que es un niño pequeño o una niña pequeña y que, por lo tanto, es como uno de los padres y diferente del otro.

Entrevista de Isabelle Gravillon

Cómo hacer la carta a los Reyes Magos de los niños

A partir del mes de noviembre, los juguetes están en todos lados: en la publicidad de la televisión, en los catálogos, en las interminables estanterías de las grandes superficies…

Los niños lo quieren todo y no consiguen decidirse. Los padres queremos darles gusto, pero no estamos de acuerdo con todo lo que piden. Os ofrecemos unos consejos para que tratéis el tema con ellos y hagáis la mejor elección.

Cómo ayudar a los niños con los regalos de Navidad

En nuestra sociedad de consumo, todo está pensado para despertar el deseo de poseer. Nos presentan objetos de ensueño, idealizados por la publicidad: ¡todo nos atrae! “Sobre todo a los niños y niñas de 7 u 8 años que aún no han alcanzado el principio de realidad, subraya Geneviève Henry, psicóloga de niños y adolescentes.

Aún están en el principio de placer, que busca la satisfacción inmediata. Lo que ven les atrae forzosamente. Y todo es posible…”. Porque los niños, antes de los 10 u 11 años, no tienen una idea demasiado precisa del valor de las cosas, del precio que puede costar un regalo. Lo quieren todo. Y los padres no saben muy bien cómo “manejar” la Navidad.

¿Hacer una lista de regalos”? Al principio, ponemos mala cara: ¡ni que fuéramos a ir a la compra! Sin embargo, la lista tiene ventajas. Primero, permite al niño escribir todo lo que quiere pedir. ¡Qué divertido! “Después, ahí estamos nosotros para enseñarle a escoger, a jerarquizar, indica Geneviève Henry, en función de su edad, del interés de los juegos, de lo que ya tiene…

Y para ayudarle a plantearse grandes preguntas: ¿qué quiero de verdad? ¿Qué es lo que más me gusta?”. Otra ventaja de la lista es que, con ella, el niño se toma su tiempo. “Los niños están siempre en el “ya”, en lo inmediato, constata Geneviève Henry. La lista les permite pensar, hacerse preguntas, descartar… Así aprenden a diferir”.

“Orientad a vuestro hijo hacia los juegos que le mantienen activo, sugiere Geneviève Henry, que le permiten desarrollar su creatividad o su sociabilidad”. Los juegos electrónicos encierran al niño en una burbuja, en un mundo virtual. Hay que hallar el equilibrio entre los juegos solitarios, los juegos de sociedad y los juegos de exterior. “

Algunos padres están en contra de determinados juguetes, subraya Geneviève Henry, porque los consideran demasiado violentos o contaminantes. Si es así, hay que imponer el respeto a esos valores, aunque el niño sufra una decepción”. Lo esencial es hablarlo con antelación. A veces, consideramos que el niño es demasiado pequeño para recibir un determinado juguete, o algo de ropa o cualquier accesorio. En ese caso, podemos prometerle que lo tendrá más adelante.

Mezclar en un envase espuma de afeitar con fécula de maíz hasta formar una masa, se le puede agregar, opcionalmente, colorante vegetal o tempera.

  • Jabón blanco
  • Rallador
  • Colorante vegetal (el que se usa para tortas)
  • Cubiteras

Preparación: rallar el jabón y derretirlo en el microondas. Agregar el colorante y colocarlo en las cubiteras, llevar al congelador y dejarlos allí hasta que se solidifique el jabón.

Desmoldar y ¡a jugar! Pueden dibujar sobre los azulejos, la bañera y es fácil de limpiar y muy divertido.

• 1/4 de taza de jabón líquido para platos

• 3/4 taza de agua tibia

• 4 cucharadas de gelatina de cualquier sabor (no utilices gelatina sin sabor)

• Preparación: disolver la gelatina en agua tibia completamente y añadir el jabón, se le puede agregar colorante vegetal (opcional) para hacer las burbujas de colores.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 82 seguidores